El desgaste silencioso del Mundial: los kilómetros que recorrió cada semifinalista en el torneo
El Mundial 2026 no solo se juega y está limitado a los 90 o 120 minutos que dure cada partido, sino también en el desgaste físico provocado por los traslados y las horas de vuelo de cada equipo.
Los cuatro seleccionados semifinalistas, todos líderes en sus respectivas zonas, dejan en evidencia un contraste abismal en la logística. Mientras Inglaterra aparece como la más castigada, Francia figura como el gran favorecido.
Inglaterra: la pesadilla de las distancias y la altura
La Selección conducida por Thomas Tuchel es, por amplio margen, la que más ha sufrido el impacto del mapa durante el torneo. Pese a haber establecido su base en Kansas City, los "Tres Leones" increíblemente no disputaron un solo encuentro en dicha localidad.
El plantel debió trasladarse de manera constante para cumplir con sus compromisos en Dallas, Boston, Nueva Jersey, Atlanta, Ciudad de México y Miami, acumulando un total de 20.600 kilómetros recorridos.
España: un cruce de costa a costa
El elenco de Luis de la Fuente tampoco la tuvo fácil en materia de logística. Con base en Chattanooga, Tennessee, la "Roja" alternó viajes cortos a Atlanta para medirse ante Cabo Verde y Arabia Saudita, y cruzó la frontera hacia Guadalajara, México, para cerrar la fase de grupos frente a Uruguay.
Sin embargo, el verdadero trajín comenzó en la fase de eliminación directa, obligando al plantel a cruzar de costa a costa el territorio estadounidense, con dos visitas a Los Ángeles (para chocar con Austria y Bélgica) y una escala intermedia en Dallas para enfrentar a Portugal.
Una vez asentados en Dallas para las semifinales, los españoles habrán completado un exigente recorrido de 14.200 kilómetros.
Argentina: mudanza de búnker y un recorrido estratégico
La planificación del cuerpo técnico de Lionel Scaloni contempló una mudanza a mitad de camino para no sufrir el cansancio.
La Albiceleste inició su estadía en Kansas —donde debutó ante Argelia y desde donde voló ida y vuelta a Dallas para enfrentar a Austria y Jordania—. Tras asegurar el primer puesto del grupo, el búnker se trasladó temporalmente al predio del Inter Miami para preparar el choque contra Cabo Verde, utilizando esa misma base en Florida para el posterior viaje a Atlanta en la remontada frente a Egipto.
Para los cuartos de final ante Suiza, el plantel regresó a Kansas, y desde allí emprendió vuelo con destino a Atlanta para el crucial choque ante los ingleses, totalizando un acumulado de 8.025 kilómetros.
Francia: el beneficio de la cercanía
En el extremo opuesto se ubica el combinado galo, que disfrutó de una comodidad logística envidiable y soñada por cualquier delegación. Con su sede establecido en Waltham, Massachusetts (a escasos minutos de Boston), los dirigidos por Didier Deschamps nunca debieron trasladarse a más de 435 kilómetros de su concentración durante las primeras cinco rondas del torneo.
Los franceses optimizaron al máximo sus recursos físicos, repitiendo de manera idéntica las sedes de Nueva Jersey, Filadelfia y Boston tanto en la fase de grupos como en la llave de eliminación. Recién para esta instancia de semifinales ante España en Dallas, los subcampeones del mundo afrontarán su travesía más larga, completando un austero total de apenas 5.500 kilómetros de viaje, prácticamente una cuarta parte de lo recorrido por su par inglés.