Barracas Central apartó del plantel a Gonzalo Morales, tras la denuncia por violencia de género
Barracas Central comunicó de manera oficial que, desde la dirigencia, se tomó la decisión de apartar del plantel profesional al delantero Gonzalo Morales, recientemente denunciado por violencia de género.
La denuncia fue realizada ante la Justicia por su expareja, Karen D., quien afirmó haber recibido golpes de puño, patadas, ahorques y agarrones del pelo por parte del futbolista, además de amenazas contra su vida.
Así, el club que preside Matías Tapia, hijo del presidente de AFA Claudio Chiqui Tapia, aseguró que colaborará con las autoridades competentes para esclarecer los hechos que involucran al delantero, que se encuentra a préstamo desde Boca.
Un día después de que el futbolista fue escrachado en redes por la presunta víctima por violencia de género, Barracas Central reconoció la existencia de una denuncia ante la Justicia, por lo que decidió que Morales sea apartado del plantel.
El comunicado de Barracas Central
En un breve comunicado, el club aseguró que se trata de una medida preventiva, que se mantendrá hasta tanto se esclarezcan los hechos y avancen las actuaciones judiciales correspondientes.
Luego de afirmar su absoluto rechazo a toda forma de violencia de género, Barracas aseguró colaboración con las autoridades en plena investigación, adoptando las medidas que correspondan en función de la evolución de las actuaciones judiciales, siempre con pleno respeto por el debido proceso y las decisiones que adopte la Justicia.
La denuncia había sido publicada por Karen en su cuenta de Instagram el domingo, en la que afirmó que la violencia ejercida por el deportista había tenido graves consecuencias, llegando incluso a pasar días sin poder caminar y con amenazas contra su integridad: Me decía que no iba a salir viva de su camioneta.
Además, la presunta víctima aseguró que el jugador de 23 años la encerraba en la casa cuando iba a entrenar, por miedo a que la mujer lo deje, y comentó que desde la familia del futbolista le decían que nadie le iba a creer, que con plata se arregla todo y continuaban amenazándola: Si denunciaba, me iban a venir a buscar. Ese miedo hizo que tardara en animarme a hablar.
Karen acompañó su verdad con una serie de imágenes en las que se la ve con moretones de distintas gravedades bajo su ojo derecho y en brazos y rodillas, además de algunas capturas de pantalla de conversaciones privadas con Gonzalo Morales y su madre, en las que no le dan importancia a sus reclamos.
Sin haber utilizado sus redes para dar ningún mensaje oficial, el futbolista ya cerró la función de comentar en sus publicaciones.