La provincia de Mendoza conmemora este domingo 28 de junio el Día Provincial de la Actriz Mendocina, una efeméride institucional instituida en homenaje al aniversario del nacimiento de la icónica actriz, directora y pedagoga Gladys Ravalle. La jornada funciona como un espacio de reconocimiento impulsado por las carteras culturales y los colectivos escénicos locales para saludar a las artistas de la región que desarrollan la labor teatral. El legado de la recordada hacedora, nacida en el año 1942 y fallecida el 29 de enero de 2022, permanece como la máxima referencia de la identidad cultural cuyana, tras haber dedicado sesenta años de actividad ininterrumpida a las artes dramáticas y a la formación de nuevas camadas de intérpretes en el Gran Mendoza.
La trayectoria de Ravalle en el circuito cultural comenzó de manera pública en el año 1961, cuando se consagró como reina departamental bajo el apelativo de "Flor de Guaymallén", comuna donde residió desde los 11 años de edad. A lo largo de su carrera, la realizadora impulsó de forma activa la apertura de catorce salas independientes y fundó su propia Escuela de Formación Actoral, además de crear el joven Teatro Goethe. Su metodología de trabajo experimentó una profunda renovación tras cursar estudios en Alemania sobre los conceptos estéticos de Bertolt Brecht, herramientas que luego aplicó en producciones de fuerte compromiso social, obras infantiles y montajes con perspectiva de género enfocados en visibilizar a las dramaturgas del teatro universal.
En el plano de las producciones de gran formato, la actriz marcó un hito de la escena nacional con la obra El juego que todos jugamos, de Alejandro Jodorowsky, pieza con la que completó alrededor de 1.500 funciones en una histórica gira de 33.000 kilómetros por la Argentina y el exterior. Asimismo, su labor artística y su militancia como defensora de los derechos humanos durante los períodos de exilio la llevaron a ser declarada Ciudadana Ilustre de Guaymallén y Embajadora Cultural de la provincia. Su trayectoria familiar y profesional junto a su pareja, el recordado director Cristóbal Arnold, constituye una de las páginas fundamentales de la historia artística del oeste argentino.


