Detectaron una aceleración de los precios en alimentos durante mayo
Consultoras privadas registraron subas semanales de hasta 1% y advirtieron sobre una desaceleración más lenta de la inflación.
Consultoras privadas registraron subas semanales de hasta 1% y advirtieron sobre una desaceleración más lenta de la inflación.
Luego de un lunes con comportamiento inverso, los valores se reacomodaron y dejaron una nueva referencia para los combustibles en la provincia.
El nuevo ajuste impacta en autos, camionetas y motos. El valor del trámite se actualiza de manera automática según el precio de la nafta súper.
El índice del Indec repitió el dato de enero y acumuló 5,9% en lo que va de 2026. La suba de precios regulados y alimentos sigue presionando, mientras se aleja la expectativa de una baja rápida.
Relevamientos privados detectaron subas en alimentos, especialmente en carnes, lácteos y pescados, mientras el Gobierno sostiene que la desaceleración podría llegar después del primer trimestre.
El incremento promedio oscila entre el 13% y 15% y comenzó a regir desde este viernes en los comercios del rubro.
Las mediciones de alta frecuencia muestran una suba moderada de los precios en la última semana del mes, con la carne como principal motor y el nuevo esquema cambiario en el centro de la escena.
Analistas prevén que el proceso de desinflación se acelere el próximo año, con registros mensuales por debajo del 2% y un cierre anual cercano al 22%.
YPF aumentará los combustibles desde esta medianoche por alza del crudo y su nuevo esquema de precios dinámicos. Otras petroleras se ajustarian a la medida en los próximos días.
El séptimo mes del año comienza con una nueva ronda de incrementos en sectores clave como vivienda, educación, salud, combustibles y telecomunicaciones. A pesar de la desaceleración inflacionaria, los aumentos impactarán en el costo de vida de las familias argentinas.
En diciembre de 2024, la inflación en Mendoza registró un aumento mensual del 2,7%, acelerándose respecto al mes anterior. El acumulado anual alcanzó el 107,5%, impulsado por alzas en alimentos, bebidas y esparcimiento.
Los precios de las naftas y el diésel volvieron a subir en todo el país, sumándose a la larga lista de incrementos que afectan a los consumidores.