Una reinserción histórica: a tres meses de su liberación, así es la vida del tortugo Jorge en Brasil
El 11 de abril de 2025 se liberó, en las costas de Mar del Plata, un ejemplar macho de tortuga cabezona (Caretta caretta) que había permanecido en cautiverio durante más de 40 años. Así comienza el posteo publicado por el equipo de Biología, Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos de la Universidad Nacional de Mar del Plata, que recordó el hito protagonizado por el tortugo Jorge, un animal que ya se convirtió en símbolo de la conservación marina en Argentina.
La publicación, realizada en colaboración con la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, subraya que la liberación fue posible gracias al impulso de un equipo multidisciplinario de instituciones como el Grupo de Investigación Mamíferos Marinos IIMyC - UNMdP, el Aquarium Mar del Plata, el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, y el gobierno de la Ciudad de Mendoza.
En el post también se advierte que Jorge no es el único que debe afrontar distintos desafíos en su regreso al mar, sino que enfrenta los mismos riesgos que afectan cada año a las tres especies de tortugas marinas que frecuentan las aguas argentinas: la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga cabezona (Caretta caretta) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea). Todas ellas se ven expuestas a amenazas como la ingesta de residuos plásticos, la captura incidental en pesquerías y los efectos del cambio climático, como la erosión de playas, el sobrecalentamiento de nidos y la disminución de alimento disponible.
Hoy, Jorge continúa su travesía migratoria: ya recorrió más de 3.000 kilómetros rumbo a las aguas cálidas del sur de Brasil, siguiendo un patrón típico de su especie. Su seguimiento satelital no solo aporta información científica valiosa, sino que también nos invita a reflexionar sobre la importancia de proteger estos animales, destacan desde el equipo en la publicación.
Un caso sin precedentes en el mundo
El caso de Jorge no solo emocionó a la comunidad científica y ambiental, sino que también se transformó en una referencia internacional. A 60 días de su reinserción, el Grupo de Mamíferos Marinos del IIMyC - UNMdP/Conicet compartió datos claves del seguimiento satelital: el tortugo logró orientarse con precisión y atravesó la frontera entre Uruguay y Brasil en tan solo 18 días, desplazándose más de 2.200 kilómetros hacia el norte.
A lo largo del trayecto, los especialistas observaron comportamientos típicos de las tortugas en libertad, como travesías prolongadas, alternadas con períodos de permanencia en zonas más reducidas para alimentarse, descansar o explorar. Su desplazamiento, destacan, responde al comportamiento migratorio estacional de su especie, que busca aguas más cálidas durante el invierno.
Este ejemplar fue rescatado hace décadas en Bahía Blanca y vivió en cautiverio en Mendoza, a más de mil kilómetros del mar. Su regreso al océano implicó una logística inédita: fue trasladado en vehículos, aviones y embarcaciones, y pasó por una fase intensiva de rehabilitación y preparación en la costa atlántica.
La historia de Jorge conmovió a investigadores, especialistas y a toda la comunidad, señalaron desde el equipo de seguimiento. Su caso se convirtió en un emblema de resiliencia y una prueba concreta de que, con trabajo sostenido, compromiso institucional y vocación científica, la conservación de especies amenazadas es posible.
Desde Mendoza hasta el Atlántico, y del Atlántico al sur de Brasil, Jorge sigue nadando libre. Su historia educa, emociona y nos recuerda que la naturaleza puede abrirse paso incluso después de años de encierro, reflexionaron los profesionales que hoy siguen de cerca su travesía.