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Un jurado vecinal declaró responsable a un hombre por vender pirotecnia en la Ciudad

El acusado fue detectado comercializando más de 300 artículos pirotécnicos en la vía pública. Los vecinos que integraron el jurado resolvieron por unanimidad y la multa podría superar los $860.000.

Jurado vecinal

La Ciudad de Mendoza realizó una nueva audiencia con la participación del Jurado Vecinal, el mecanismo municipal que permite a vecinos intervenir en la resolución de contravenciones al Código de Convivencia. En este caso, se declaró responsable a un hombre acusado de venta ambulante de pirotecnia.

El hecho se originó a partir de un acta de infracción labrada el 29 de diciembre, luego de que el acusado fuera sorprendido comercializando pirotecnia en calle Alem, frente al Hospital Central. Durante el procedimiento, los inspectores decomisaron más de 300 artículos pirotécnicos. La infracción corresponde al artículo 14 de la Ordenanza Municipal 3877/14, que prohíbe la venta y utilización de pirotecnia dentro del ámbito de la capital mendocina.

Jurado vecinal
Jurado vecinal

El jurado estuvo conformado por siete vecinos de la Ciudad, quienes analizaron las pruebas y deliberaron en privado antes de emitir su decisión. Finalmente, el presidente del jurado comunicó el veredicto: el acusado fue declarado responsable por unanimidad. El infractor no asistió a la audiencia, pese a haber sido notificado previamente, por lo que fue declarado en rebeldía. Debido a esta situación, la sanción económica puede incrementarse hasta un 50%, por lo que la multa total podría alcanzar los $862.500.

Desde el municipio recordaron que la prohibición de pirotecnia busca proteger la salud y el bienestar de distintos sectores de la población, especialmente personas con discapacidad, con trastornos del espectro autista o hipersensibilidad auditiva, adultos mayores, bebés y animales, que suelen verse afectados por el impacto sonoro.

En caso de que la multa no sea abonada voluntariamente, el municipio puede iniciar un proceso de apremio en los juzgados tributarios, que puede derivar en embargos o inhibiciones para garantizar el cobro de la sanción.