Tras lo que parecía ser una breve tregua, el conflicto entre los traumatólogos, las clínicas privadas de Mendoza y el PAMI se mantiene sin solución. Los médicos rechazaron una propuesta económica transitoria presentada por los hospitales privados, por lo que continúa la suspensión de los servicios traumatológicos a los afiliados de la obra social, en su mayoría jubilados. Solo en Mendoza, el PAMI cuenta con más de 247.000 afiliados.
La medida, que rige desde el 1 de abril, afecta la atención en consultorios, cirugías programadas y urgencias en instituciones privadas. Los traumatólogos reclaman desde fines del año pasado por los bajos honorarios que reciben por parte de la obra social nacional. Las clínicas, en cambio, aseguran ser intermediarias del sistema y señalan que los valores de las prestaciones son definidos por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP - PAMI).
La situación llevó a la intervención del Ministerio de Salud de Mendoza, que actuó como mediador en una mesa de diálogo. En ese ámbito, las clínicas ofrecieron una propuesta económica de transición por 60 días, con el objetivo de restablecer la atención mientras se buscaba una solución estructural. Pero según informaron las instituciones, la oferta fue rechazada por los equipos de Traumatología, lo que dejó las negociaciones estancadas.

“El uso de mecanismos de presión, que colocan a los pacientes como rehenes, constituye un grave atentado contra la salud pública y vulnera principios éticos y sanitarios fundamentales”, advirtieron desde el sector privado, que emitió un comunicado conjunto solicitando el restablecimiento inmediato de los servicios.
El documento fue firmado por Clínica Luján, Hospital Italiano de Mendoza, Hospital Santa Isabel de Hungría, Hospital Privado de Mendoza, Clínica Santa María, Sanatorio A Mano y Clínica Santa Clara. En él, los centros de salud reiteraron que cada clínica tiene su equipo de traumatólogos contratado, y que el reclamo de los médicos se centra en el modelo prestacional. Actualmente, se paga un monto mensual, pero los profesionales exigen pasar a un esquema por práctica médica, con un valor muy superior al que abona el PAMI.



