A 44 años de la Guerra de Malvinas, Mendoza realizó este miércoles un acto oficial en la Casa de Gobierno para homenajear a los veteranos de guerra y recordar a los caídos, en una jornada atravesada por la reafirmación del reclamo soberano argentino sobre las islas.
La ceremonia fue encabezada por el gobernador Alfredo Cornejo y la vicegobernadora Hebe Casado, y contó con la presencia de funcionarios, autoridades judiciales, representantes de las fuerzas armadas y excombatientes, quienes participaron de los distintos momentos del acto, que incluyeron discursos, la entonación de la Marcha de las Malvinas y un desfile militar.
Durante su intervención, Cornejo puso el foco en la vigencia de la causa Malvinas, al sostener que se trata de una política de Estado que trasciende gobiernos y generaciones. En ese sentido, remarcó que el reclamo argentino se apoya en principios históricos y jurídicos, vinculados a la integridad territorial, frente a una situación que calificó como colonial.

El mandatario también hizo referencia a la guerra de 1982, al señalar que fue consecuencia de una decisión de la dictadura militar, aunque diferenció ese contexto del reconocimiento hacia los combatientes, a quienes destacó por su entrega, compromiso y valor en condiciones extremas.
En esa línea, subrayó la importancia de sostener la memoria colectiva, especialmente en torno a los 649 argentinos caídos, y definió la identificación de los soldados como un proceso de reparación histórica, orientado a restituir su identidad y su lugar en la historia nacional.
Además, el gobernador destacó el rol de los excombatientes como portadores de valores como el coraje, el sentido del deber y el amor por la patria, y reconoció la existencia de deudas pendientes del Estado en materia de acompañamiento y reconocimiento.

Por su parte, el brigadier José Luis Gabari Zoco centró su mensaje en el significado del 2 de abril como una fecha que condensa el sacrificio, el dolor y el amor a la Nación, y reafirmó que la causa Malvinas forma parte de la identidad nacional.
El brigadier también destacó el accionar de los jóvenes soldados, quienes enfrentaron condiciones adversas durante el conflicto y demostraron resistencia, solidaridad y compromiso, consolidando un legado que, según expresó, merece el respeto permanente de la sociedad.
En relación con los caídos, sostuvo que su sacrificio mantiene vigente el reclamo soberano y refuerza la necesidad de sostener activa la memoria, no solo como recordación del pasado, sino como una responsabilidad presente y futura.
Asimismo, hizo hincapié en la importancia de la educación y la transmisión de la causa a las nuevas generaciones, con el objetivo de fortalecer la identidad nacional y el compromiso ciudadano, y ratificó que la Argentina sostiene su postura por vías pacíficas, a través del diálogo y el derecho internacional.
El acto concluyó con una apelación a la unidad nacional y la reafirmación de una consigna histórica que sintetiza el posicionamiento argentino: las Islas Malvinas fueron, son y serán argentinas.

