Un trágico incidente ocurrido en El Carrizal, Luján de Cuyo, Mendoza, ha generado gran conmoción. Diego Cortéz, un hombre de 49 años, fue atacado y asesinado por un jabalí, lo que ha puesto nuevamente en el centro del debate la proliferación de esta especie en la provincia.
Según distintos testimonios, existen versiones encontradas sobre las circunstancias del ataque. Algunas fuentes indican que la víctima se encontraba arriando vacas cuando fue embestido por el animal, mientras que otras sostienen que Cortéz estaba practicando la caza en la zona. Sin embargo, lo que no deja dudas es la agresividad con la que el jabalí lo atacó, un comportamiento que especialistas explican como un mecanismo de defensa cuando estos animales se sienten acorralados o heridos.
Para entender mejor el comportamiento de los jabalíes y su impacto en el ecosistema, la médica veterinaria y titular de la Fundación Cuyunche, Jennifer Ibarra, explicó en una entrevista en Estación Zafiro que esta especie es considerada fauna exótica invasora en Argentina. Introducidos a principios del siglo XX por Pedro Luro con fines de caza deportiva, estos animales se han diseminado por distintas provincias del país, causando estragos en el ambiente. "Son omnívoros y arrasan con lo que encuentran a su paso, desde vegetales hasta huevos de especies protegidas", señaló Ibarra.

En Mendoza, la caza del jabalí está permitida todo el año y sin límites de piezas, siempre que se cuente con el carnet de caza correspondiente. No obstante, la especialista advirtió sobre la necesidad de realizar una caza responsable, enfocada en las hembras para reducir la reproducción de la especie. "Los cazadores prefieren los machos por sus colmillos, pero si no se controlan las hembras, seguirán naciendo numerosos jabatos", explicó.
Respecto a cómo actuar ante un encuentro con un jabalí en la montaña, Ibarra recomendó mantener la calma, no dar la espalda ni salir corriendo, y evitar acorralar al animal para que pueda huir. "No son depredadores, ellos también nos ven como una amenaza y, en la mayoría de los casos, su reacción natural es escapar", aclaró.

El incidente en El Carrizal es el primero registrado en Mendoza con un saldo fatal, pero la presencia del jabalí en la provincia es cada vez mayor. Se han reportado ejemplares en San Rafael, Alvear, Tupungato, Santa Rosa, La Paz y otras localidades, generando preocupación en productores y pobladores de zonas rurales.


