Este jueves 13 de marzo, el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026, un dato esperado con atención en medio de la volatilidad económica. En el Ministerio de Economía, bajo la conducción de Luis Caputo, confían en que la inflación mensual se ubique por debajo del 2,9% registrado en enero, mes marcado por subas importantes en carnes y rubros relacionados con vacaciones.
Las expectativas de los principales bancos, fondos de inversión y consultoras, recopiladas en el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, muestran un ajuste al alza para 2026. El mercado proyecta una inflación anual de 26,1%, mientras que los analistas más precisos del Top 10 elevan su estimación a 27,8%. Para los próximos meses, la inflación de febrero se revisó de 2,1% a 2,7%, y la de marzo de 2,2% a 2,5%.

Estos números tienen un efecto directo en la economía real, ya que sirven de referencia para la fijación de precios por parte de grandes empresas y forman parte de las decisiones sobre indexaciones y ajustes de costos en bienes y servicios. Por eso, controlar las expectativas inflacionarias es tan importante para el Gobierno como el dato puntual de febrero.
Desde Economía se espera que la inflación de febrero muestre una baja leve respecto de enero, aunque la contracción más significativa se proyecta para marzo y el segundo trimestre del año. El objetivo es lograr que hacia fin de 2026, el IPC promedio anual se acerque a la meta del 10% establecida en el Presupuesto, aunque el primer trimestre muestra un acumulado cercano al 8%, lo que obliga a extremar la gestión.
Si la inflación supera las expectativas, la estrategia del Ministerio incluye el uso de reservas del Banco Central y la compra de divisas para fortalecer el control monetario. El Gobierno busca, de este modo, equilibrar el IPC con el crecimiento de reservas pactado con el FMI, evitando que la economía pierda estabilidad pese a la presión inflacionaria de corto plazo.
El desafío para el equipo económico es doble: lograr que la inflación mensual se mantenga contenida y gestionar las expectativas, evitando que las proyecciones de mercado alimenten nuevos aumentos de precios en un contexto económico sensible.