La hipertensión arterial (HTA) ocurre cuando la presión con la que la sangre circula por las arterias se mantiene elevada en el tiempo. Esta situación obliga al corazón a esforzarse más y puede terminar afectando órganos vitales como el cerebro, los riñones y el mismo corazón. Es una de las principales causas de enfermedad cardiovascular en todo el mundo.
En Argentina, se estima que 4 de cada 10 adultos son hipertensos, pero la mitad no lo sabe. Y solo 1 de cada 5 personas con diagnóstico mantiene su presión arterial controlada, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A nivel nacional, se calcula que hay unos 16 millones de hipertensos, de los cuales dos tercios son menores de 65 años, lo que implica un alto impacto en la población económicamente activa. Sin embargo, esta condición se puede prevenir con hábitos saludables sostenidos en el tiempo.
La reducción del consumo de sal, una dieta rica en frutas y verduras, la actividad física regular y el manejo del estrés son las medidas más efectivas para evitar o controlar la hipertensión. Así lo afirma la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que remarca que “la reducción del consumo de sal es la intervención más costo-efectiva” para enfrentar esta enfermedad.
Además, incorporar técnicas de relajación como el yoga, el reiki o el mindfulness puede contribuir significativamente al control de la presión.

La Dra. Valeria El Haj, directora médica de Ospedyc, advierte que la hipertensión muchas veces no presenta síntomas claros. “A veces hay mareos, dolores de cabeza o visión borrosa, pero no siempre. Por eso es clave medirse la presión al menos una vez al año, incluso en personas jóvenes y sin síntomas”, señaló.
También explicó que “detectar a tiempo la hipertensión puede marcar una gran diferencia en la salud y la calidad de vida”. Realizar controles periódicos, prestar atención a los factores de riesgo y adoptar pequeños cambios diarios puede evitar complicaciones como infartos, ACV o insuficiencia renal.
El Dr. Miguel Schiavone, jefe del Centro de Hipertensión Arterial del Hospital Británico, destaca que una alimentación saludable, el movimiento diario -caminar, trotar, andar en bici- y el control periódico son las herramientas más efectivas. “El ejercicio físico, incluso moderado, es fundamental para prevenir la hipertensión”, afirmó.
Algunas acciones concretas que ayudan a controlar o prevenir la hipertensión arterial son:
- Bajar de peso si hay sobrepeso u obesidad.
- Limitar el consumo de alcohol.
- Hacer actividad física (al menos 30 minutos al día).
- Comer muchas frutas y verduras frescas.
- Evitar el exceso de sal en las comidas.
- Aplicar técnicas para manejar el estrés.
Se considera que una presión normal es menor a 120/80 mmHg. Si los valores son iguales o mayores a 140/90 mmHg en varias mediciones, ya se habla de hipertensión.
En nuestro país, el Plan Nacional de Prevención y Control de la Hipertensión Arterial busca mejorar la detección temprana y el acceso al tratamiento, promoviendo hábitos de vida más saludables en toda la población.

