El último informe del Servicio Meteorológico Nacional anticipa un invierno con menos frío de lo habitual y un comportamiento irregular de las lluvias en Mendoza, lo que empieza a redefinir el escenario productivo.
En la provincia, el panorama no será uniforme. Mientras el norte de Cuyo mantendría condiciones más secas, gran parte de Mendoza aparece dentro de las zonas con probabilidades de lluvias normales o superiores a lo normal, lo que podría aportar algo de alivio en la recarga de humedad.

En cuanto a las temperaturas, se espera un trimestre con valores normales o superiores a lo habitual, lo que implica menor duración de los períodos fríos intensos, aunque no descarta episodios de heladas.

El clima, así, vuelve a jugar un rol central en Mendoza, con un pronóstico que obliga a mirar de cerca cada variable para planificar la campaña invernal.

