MENU
ZAFIRO 89.5 EN VIVO Radio Zafiro

MENDOZA 15°C

DOLAR BLUE $1410/$1430

MENU

15°C

89.5
POLÉMICA POR CESÁREAS

Por qué en Mendoza buscarán modificar la práctica en los partos

La iniciativa comenzará en julio en la provincia y buscará bajar la alta tasa de cesáreas en el sistema privado. Obstetras advierten que la medida altera la relación médico-paciente.

partos

El Gobierno provincial avanza con la implementación de un plan para reducir la tasa de cesáreas en hospitales públicos y clínicas privadas, una medida que comenzará a regir en julio y que ya genera fuerte rechazo en parte del sector obstétrico.

La iniciativa se apoya en la diferencia de prácticas entre el sistema público y el privado, donde la tasa de cesáreas es considerablemente más alta. Según la visión oficial, este desfasaje responde en gran medida a la participación del mismo obstetra que realiza el seguimiento del embarazo, lo que —afirman— favorecería la programación de intervenciones no siempre necesarias.

Con el nuevo esquema, se busca que los partos sean atendidos por médicos de guardia, quienes serán los responsables de definir el tipo de intervención en el momento del nacimiento. El obstetra que acompañó el embarazo podrá estar presente, pero no tendrá la decisión final sobre el procedimiento.

partos
 

El plan ya fue acordado con varias instituciones privadas, entre ellas hospitales y clínicas de referencia, que comenzarán a aplicar el nuevo protocolo desde su entrada en vigencia.

Desde el Ministerio de Salud sostienen que la medida apunta a un cambio en el modelo de atención del parto, priorizando el parto natural y reservando la cesárea para los casos estrictamente necesarios o cuando exista indicación médica o solicitud de la paciente.

También se prevé reforzar la disponibilidad de anestesistas durante las 24 horas en los establecimientos, con el objetivo de garantizar la atención continua en el momento del parto.

En paralelo, el Gobierno planea una campaña de concientización sobre los riesgos de las cesáreas, al tratarlas como una intervención quirúrgica mayor que puede tener implicancias en la salud de la madre y en embarazos futuros.

Sin embargo, la iniciativa abre un fuerte debate en el ámbito médico. Sectores de la obstetricia advierten que el cambio podría afectar la relación entre médico y paciente, además de anticipar posibles conflictos legales por la modificación en la modalidad de atención.

El nuevo esquema será implementado a partir de julio y marcará un cambio significativo en la organización de la atención del parto en el sistema de salud provincial.