Paro del Servicio Meteorológico: qué pasa con los vuelos en el aeropuerto de Mendoza
El paro del Servicio Meteorológico Nacional, impulsado por la Asociación Trabajadores del Estado, generó preocupación en el sector aeronáutico a nivel nacional. Sin embargo, en Mendoza la situación se mantiene bajo control: los vuelos en el Aeropuerto Internacional El Plumerillo operan con normalidad, sin demoras ni cancelaciones registradas.
La medida de fuerza, que se desarrolla este 30 de abril, encendió alertas en varios aeropuertos del país debido a la importancia de los informes meteorológicos para garantizar la seguridad aérea. La falta de estos datos puede afectar decisiones clave sobre despegues y aterrizajes.
Riesgo de demoras en otros aeropuertos
Desde el sector advierten que el conflicto podría provocar reprogramaciones o cancelaciones en terminales con mayor tránsito, como el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery, especialmente en la antesala del fin de semana largo.
El origen del conflicto
El paro se enmarca en un conflicto por despidos dentro del Servicio Meteorológico Nacional. Según trascendió, el Gobierno avanzó con la desvinculación de 240 trabajadores, lo que representa cerca de un tercio del personal civil del organismo.
De ese total, unos 130 empleados cumplían funciones en estaciones meteorológicas del país, mientras que otros 110 trabajaban en la sede central. Esta reducción afecta la capacidad de recolección y análisis de datos climáticos, esenciales no solo para la aviación, sino también para actividades productivas.
Impacto en Mendoza
Aunque la operatoria aérea no presenta inconvenientes inmediatos, el conflicto sí tiene consecuencias en la provincia. Los recortes alcanzaron tanto al aeropuerto mendocino como a estaciones del interior, como San Rafael y Malargüe.
En estos puntos, se verán limitadas las tareas de medición durante la noche, lo que podría generar complicaciones en vuelos nocturnos o sanitarios, además de afectar a sectores como la agricultura, que dependen de información meteorológica precisa.