El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) comenzará el próximo lunes una nueva etapa de excavaciones en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla, durante la última dictadura militar. La denominada “Campaña 2026 - La Perla” fue ordenada por el Juzgado Federal N°3, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, y se extenderá hasta fines de septiembre.

Las tareas preliminares ya se iniciaron el viernes pasado con la reparación del camino de ingreso y el desmalezamiento del área a excavar. A partir del lunes 4 de mayo, comenzarán formalmente los trabajos de prospección y excavación arqueológica en la zona denominada Loma del Torito, dentro de la Reserva Natural Militar de La Calera. La nueva intervención abarca tres hectáreas adyacentes al sector donde se trabajó entre septiembre y noviembre de 2025.
En esa primera campaña, los equipos del EAAF recuperaron restos óseos humanos aislados y desarticulados, que tras el análisis antropológico y el cotejo de ADN permitieron identificar, en marzo pasado, a 12 personas que permanecían desaparecidas desde la dictadura. Entre ellas se encuentran dos víctimas oriundas de Mendoza: Ramiro Sergio Bustillo y Eduardo Jorge Valverde Suárez.

Bustillo, nacido en San Rafael el 7 de julio de 1950, era estudiante de ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba y militante del Partido Comunista. Fue secuestrado el 18 de octubre de 1977 en la vía pública de la ciudad de Córdoba y posteriormente trasladado a La Perla. Valverde Suárez, por su parte, era abogado mendocino, estaba casado y tenía dos hijos. Fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, el mismo día del golpe cívico-militar, cuando tenía 36 años.
Se espera que esta nueva intervención permita extraer nuevas evidencias sobre la identidad de más víctimas de secuestro y desaparición forzada, y aportar respuestas institucionales a los familiares que aún buscan conocer el destino de sus seres queridos . En La Perla, que funcionó entre 1976 y 1978, se estima que estuvieron cautivas entre 2.200 y 2.500 personas, la mayoría de las cuales continúa desaparecida.