La receta rinde 12 unidades y utiliza como base espinaca cocida y escurrida (150 g) y morrón rojo cocido (80 g), a los que se suman 3 huevos, 20 ml de aceite de oliva y 50 ml de leche. Para dar consistencia se incorpora harina de trigo sarraceno (50 g) junto a polvo de hornear y se condimenta con sal y pimienta a gusto.

El corazón de estos bocados lo aporta la muzzarella, colocada en cubitos dentro de cada molde y con un extra rallado por encima para gratinar. El resultado son muffins dorados y esponjosos, perfectos para disfrutar recién salidos del horno.

La preparación es sencilla: basta con integrar los vegetales con los líquidos, sumar los huevos y luego la mezcla de harina y polvo de hornear hasta lograr una masa homogénea. En 12 pirotines, se coloca la preparación hasta la mitad, un cubito de queso y se completa hasta ¾ partes, coronando con más muzzarella.

Finalmente, se hornean a temperatura moderada (180°) durante unos 40 minutos, se dejan enfriar unos instantes y se sirven tibios. Una propuesta fácil, sin gluten y con mucho sabor, que se adapta tanto a celebraciones como a un picoteo de todos los días.