El apagón masivo que dejó sin luz al Sur de Mendoza podría repetirse en los próximos dos meses debido a la vulnerabilidad del sistema eléctrico. La falla que ocasionó el corte está directamente relacionada con la inactividad de las centrales hidroeléctricas Nihuil 2 y 3, que quedaron fuera de servicio en enero tras una fuerte tormenta.
El concesionario del complejo hidroeléctrico avanza en los trabajos de recuperación, pero la reconstrucción de los accesos destruidos por el temporal es clave para que los camiones con nuevas turbinas puedan ingresar y completar las reparaciones. Hasta que esto ocurra, el sistema sigue sobrecargado y cualquier nueva falla podría derivar en otro corte de suministro.

Obras y licitaciones en marcha
Mientras se espera la reactivación de las centrales, la demanda de energía de Mendoza depende en gran medida de la estación Cruz de Piedra, que actualmente soporta una carga excesiva. Para reducir el déficit y evitar nuevos apagones, el Gobierno provincial anunció la licitación de la estación transformadora Capiz, en San Carlos, con una inversión de 32,5 millones de dólares.
Esta obra, financiada con fondos del Resarcimiento de Portezuelo del Viento, tendrá un plazo de ejecución de 18 meses y beneficiará a 150 mil habitantes del Valle de Uco. Su objetivo es mejorar la conexión entre la línea de alta tensión de Los Reyunos y la red de distribución de 132 kilovatios, afectada por las inundaciones de enero.

Renovación necesaria en el sistema eléctrico.
El complejo Los Nihuiles, que lleva décadas en funcionamiento, requiere una modernización para mejorar su capacidad y confiabilidad. Además del nuevo transformador para Nihuil 2, se proyecta la instalación de otro en Agua del Toro y la evaluación de un aumento de la erogación en Nihuil 4 sin comprometer el riego.
El desafío es fortalecer el sistema eléctrico para garantizar un suministro estable y seguro, minimizando el impacto de eventos climáticos y reduciendo el riesgo de nuevos cortes masivos en la provincia.