Las intensas lluvias registradas desde la madrugada del viernes 16 de mayo provocaron serias inundaciones en varios municipios del conurbano bonaerense. Quilmes, Avellaneda, Pilar, Moreno, Vicente López y Lomas de Zamora fueron los más afectados por el temporal.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja por tormentas fuertes y persistentes. En algunos sectores las precipitaciones superaron los 150 milímetros, lo que causó anegamientos, cortes de energía, suspensión de clases y complicaciones en el transporte público.
En Moreno, el barrio Cuartel V fue uno de los más perjudicados. El agua ingresó en las viviendas y alcanzó objetos de uso cotidiano como camas y electrodomésticos. En muchos casos, las familias debieron autoevacuarse por la falta de respuesta inmediata.

En Avellaneda, el desborde del arroyo Sarandí impactó especialmente en Villa Inflamable y otras zonas cercanas al Riachuelo. Allí se evacuaron varias familias que perdieron gran parte de sus pertenencias debido al avance del agua.
Pilar y Lomas de Zamora también enfrentaron cortes de luz, calles intransitables y suspensión de actividades escolares. En Vicente López, barrios como Munro y Villa Martelli registraron serios anegamientos, lo que desató reclamos vecinales por la falta de obras hidráulicas.

Ante la magnitud del fenómeno, el gobierno bonaerense activó un Comando de Incidencias con base en Puente 12, en La Matanza. Desde allí se coordina la asistencia a los municipios afectados, con intervención de Defensa Civil, bomberos y personal del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad.
A pesar del despliegue oficial, en muchos barrios la ayuda aún no llega o resulta insuficiente. Las organizaciones vecinales insisten en la necesidad de obras estructurales, inversiones en sistemas pluviales y una mayor presencia del Estado frente a cada emergencia climática.
El SMN advirtió que las lluvias continuarán durante el fin de semana, lo que podría agravar la situación en las zonas ya afectadas.