La Vendimia Departamental de Malargüe atraviesa un episodio inesperado tras la renuncia indeclinable de Rosario Cabello, quien había sido elegida Virreina Departamental en el marco de la Fiesta Nacional del Chivo. La joven formalizó su dimisión este lunes, al presentarse en la Municipalidad de Malargüe junto a sus padres, dejando vacante el cargo que había asumido apenas días atrás.
La decisión fue comunicada públicamente mediante un comunicado en redes sociales, donde Cabello explicó que se trató de una determinación profundamente reflexionada, atravesada por tristeza, y aclaró que su testimonio no tuvo la intención de señalar responsables individuales ni de generar un conflicto institucional con el Municipio.
En su exposición, la joven relató haber atravesado situaciones incómodas durante el proceso previo y el desarrollo de la elección, las cuales terminaron afectando su equilibrio emocional. Según detalló, una persona ajena a la organización directa del evento realizó comentarios reiterados y comparaciones que impactaron negativamente en su experiencia como candidata.
A estos hechos se sumó un episodio ocurrido el día de la elección, vinculado a un comentario sobre su vestimenta, que interpretó como una burla. De acuerdo a su relato, este tipo de situaciones fueron determinantes para tomar la decisión de dar un paso al costado, priorizando su bienestar personal.

Cabello también hizo hincapié en el esfuerzo familiar que implicó su participación en la Vendimia y agradeció a quienes la acompañaron durante todo el proceso. En ese sentido, explicó que eligió hacer pública su experiencia para dejar constancia de lo ocurrido y contribuir a que futuras ediciones puedan desarrollarse en un marco de mayor cuidado y respeto hacia las candidatas.
Junto con la renuncia, la joven presentó observaciones formales vinculadas a irregularidades detectadas en el desarrollo general de la elección, con el objetivo de que sean analizadas y corregidas. Aun así, destacó el trabajo y compromiso de numerosas personas que formaron parte de la organización del evento.
En su mensaje, remarcó que su motivación nunca estuvo centrada en una corona ni en un título, sino en la posibilidad de representar al departamento, visibilizar sus parajes y reflejar las realidades de la comunidad. “Vendimia no es un concurso ni una corona”, expresó, al subrayar el valor cultural y humano de la celebración.
La ahora exvirreina había sido electa como representante del distrito Río Grande el pasado 7 de enero. Finalmente, aseguró que continuará con sus proyectos personales, su crecimiento profesional y su compromiso con distintas causas sociales, aunque desde un rol diferente y fuera del esquema vendimial.

