A un año de la eliminación de los programas oficiales de financiamiento al consumo, la Unión Industrial Argentina (UIA) mantiene conversaciones con el Ministerio de Economía para avanzar en un esquema que permita recuperar las compras en 12 y 18 cuotas, con el objetivo de estimular las ventas y sostener la actividad manufacturera.
La propuesta surge en un contexto en el que distintos sectores industriales sostienen que la recuperación económica aún no se refleja en buena parte de las empresas vinculadas al mercado interno.
Mientras el Gobierno apuesta a una aceleración de la actividad durante el segundo semestre impulsada por la desaceleración de la inflación, los industriales consideran que el crecimiento de sectores como la minería y la energía todavía no se traduce en una mejora generalizada del consumo.
Cómo sería el nuevo esquema de financiamiento
Las negociaciones apuntan a diseñar un mecanismo que permita a bancos públicos y privados ofrecer líneas de crédito para la compra de bienes durables y productos de consumo masivo.
Entre las alternativas bajo análisis figura una reducción de los encajes bancarios, una herramienta que ya fue utilizada durante la vigencia de Cuota Simple y que permitiría abaratar el costo del financiamiento sin necesidad de subsidios directos por parte del Estado.
Desde la UIA buscan fortalecer especialmente a sectores afectados por la retracción de la demanda, como materiales para la construcción, textiles, calzado y otras industrias orientadas al mercado interno.
“Estamos en negociaciones para encontrar mecanismos que permitan ofrecer créditos de corto plazo para sostener un consumo que sigue debilitado”, afirmó el presidente de la entidad, Martín Rappallini.

El antecedente de Ahora 12 y Cuota Simple
La iniciativa representa, en los hechos, una reedición parcial de los programas de cuotas que funcionaron durante los últimos años.
El histórico Ahora 12 continuó vigente durante los primeros meses de la gestión de Javier Milei, hasta ser reemplazado por Cuota Simple, un esquema que se mantuvo hasta el 30 de junio de 2025.
El Gobierno decidió discontinuarlo al considerar que generaba distorsiones en el mercado y subsidios incompatibles con la política de equilibrio fiscal.
La caída del consumo, una preocupación creciente
La discusión sobre nuevos planes de financiación resurgió ante la persistente debilidad del consumo.
Según los últimos datos oficiales, las ventas en supermercados registraron una caída interanual del 3,7% en abril y acumulan una baja del 3,3% en los primeros cuatro meses del año. En tanto, los mayoristas muestran un retroceso del 5%, mientras que los centros comerciales reflejan una contracción cercana al 6%.
Estos indicadores alimentan la preocupación del sector empresario, que advierte que la recuperación económica todavía no llega a gran parte de los rubros vinculados al mercado doméstico.
La alternativa privada y el rol de los bancos
Mientras continúan las negociaciones con el Gobierno, el sector privado mantiene vigente Cuota MiPyME, un programa impulsado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) junto a Payway, que permite financiar compras en tres y seis cuotas en comercios adheridos.
Sin embargo, la posibilidad de extender los plazos de financiamiento también dependerá de la situación del sistema financiero. Actualmente, los bancos continúan trabajando en la regularización de deudas de tarjetas de crédito y en la reducción de los niveles de mora registrados en los últimos meses.
De acuerdo con datos del sector, cerca del 40% de los clientes que presentaban atrasos ya logró normalizar su situación mediante acuerdos con las entidades financieras.
En este escenario, el regreso de los planes de cuotas se convirtió en uno de los principales reclamos de la industria. La decisión final dependerá de las negociaciones entre el Ministerio de Economía, el Banco Central y los bancos, en momentos en que el consumo sigue siendo uno de los puntos más frágiles de la economía argentina.A un año de la eliminación de los programas oficiales de financiamiento al consumo, la Unión Industrial Argentina (UIA) mantiene conversaciones con el Ministerio de Economía para avanzar en un esquema que permita recuperar las compras en 12 y 18 cuotas, con el objetivo de estimular las ventas y sostener la actividad manufacturera.
La propuesta surge en un contexto en el que distintos sectores industriales sostienen que la recuperación económica aún no se refleja en buena parte de las empresas vinculadas al mercado interno.
Mientras el Gobierno apuesta a una aceleración de la actividad durante el segundo semestre impulsada por la desaceleración de la inflación, los industriales consideran que el crecimiento de sectores como la minería y la energía todavía no se traduce en una mejora generalizada del consumo.
Cómo sería el nuevo esquema de financiamiento
Las negociaciones apuntan a diseñar un mecanismo que permita a bancos públicos y privados ofrecer líneas de crédito para la compra de bienes durables y productos de consumo masivo.
Entre las alternativas bajo análisis figura una reducción de los encajes bancarios, una herramienta que ya fue utilizada durante la vigencia de Cuota Simple y que permitiría abaratar el costo del financiamiento sin necesidad de subsidios directos por parte del Estado.
Desde la UIA buscan fortalecer especialmente a sectores afectados por la retracción de la demanda, como materiales para la construcción, textiles, calzado y otras industrias orientadas al mercado interno.
“Estamos en negociaciones para encontrar mecanismos que permitan ofrecer créditos de corto plazo para sostener un consumo que sigue debilitado”, afirmó el presidente de la entidad, Martín Rappallini.
El antecedente de Ahora 12 y Cuota Simple
La iniciativa representa, en los hechos, una reedición parcial de los programas de cuotas que funcionaron durante los últimos años.
El histórico Ahora 12 continuó vigente durante los primeros meses de la gestión de Javier Milei, hasta ser reemplazado por Cuota Simple, un esquema que se mantuvo hasta el 30 de junio de 2025.
El Gobierno decidió discontinuarlo al considerar que generaba distorsiones en el mercado y subsidios incompatibles con la política de equilibrio fiscal.
La caída del consumo, una preocupación creciente
La discusión sobre nuevos planes de financiación resurgió ante la persistente debilidad del consumo.
Según los últimos datos oficiales, las ventas en supermercados registraron una caída interanual del 3,7% en abril y acumulan una baja del 3,3% en los primeros cuatro meses del año. En tanto, los mayoristas muestran un retroceso del 5%, mientras que los centros comerciales reflejan una contracción cercana al 6%.
Estos indicadores alimentan la preocupación del sector empresario, que advierte que la recuperación económica todavía no llega a gran parte de los rubros vinculados al mercado doméstico.
La alternativa privada y el rol de los bancos
Mientras continúan las negociaciones con el Gobierno, el sector privado mantiene vigente Cuota MiPyME, un programa impulsado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) junto a Payway, que permite financiar compras en tres y seis cuotas en comercios adheridos.
Sin embargo, la posibilidad de extender los plazos de financiamiento también dependerá de la situación del sistema financiero. Actualmente, los bancos continúan trabajando en la regularización de deudas de tarjetas de crédito y en la reducción de los niveles de mora registrados en los últimos meses.
De acuerdo con datos del sector, cerca del 40% de los clientes que presentaban atrasos ya logró normalizar su situación mediante acuerdos con las entidades financieras.
En este escenario, el regreso de los planes de cuotas se convirtió en uno de los principales reclamos de la industria. La decisión final dependerá de las negociaciones entre el Ministerio de Economía, el Banco Central y los bancos, en momentos en que el consumo sigue siendo uno de los puntos más frágiles de la economía argentina.