El 25 de mayo de 1810, luego de días de tensión en el Cabildo Abierto y tras la caída del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, nació el primer gobierno criollo del Río de la Plata. Aquel día, los vecinos de Buenos Aires formaron la Primera Junta, una institución que marcó el comienzo del proceso de independencia frente al dominio colonial español.
¿Quiénes fueron los integrantes de la Primera Junta?
La Junta estuvo compuesta por nueve miembros, que asumieron distintas funciones: un presidente, dos secretarios y seis vocales. Cada uno aportó su visión política, formación y compromiso con la causa revolucionaria.
Cornelio Saavedra (Presidente)
Fue el presidente de la Primera Junta. Como jefe del Regimiento de Patricios, tenía gran apoyo militar y popular. Saavedra representaba a los sectores más moderados de la revolución y su rol fue clave para darle estabilidad inicial al nuevo gobierno. Fue quien legitimó el proceso ante los sectores criollos más conservadores.
Mariano Moreno (Secretario)
Era abogado, periodista e ideólogo revolucionario. Como secretario de la Junta, fue el principal impulsor de medidas radicales que buscaban romper con el pasado colonial. Fundó la Gazeta de Buenos Ayres, el primer periódico del gobierno patrio, y escribió el Plan de Operaciones, un proyecto político que proponía una revolución profunda. Fue el alma intelectual de la Revolución.

Juan José Paso (Secretario)
Abogado y orador destacado, fue quien leyó públicamente el acta de la Revolución el 25 de mayo. Su rol fue diplomático y político, buscando conciliar posturas. Paso representó el equilibrio entre las distintas visiones de la Junta.
Manuel Alberti (Vocal)
Era sacerdote y periodista, conocido por su integridad moral. Su presencia en la Junta mostraba que el nuevo gobierno no rompía completamente con la Iglesia. Aunque apoyó muchas reformas, se opuso al uso de la violencia extrema, lo que lo distanció de Moreno.
Juan José Castelli (Vocal)
Fue uno de los revolucionarios más radicales. Dirigió la expedición al Alto Perú, donde proclamó la emancipación de los pueblos indígenas. En el Cabildo Abierto del 22 de mayo, defendió con pasión la idea de que el pueblo debía elegir a sus gobernantes. Su pensamiento ilustrado fue clave para avanzar hacia la independencia.
Manuel Belgrano (Vocal)
Fue economista, abogado y militar, y uno de los principales impulsores de la educación y la industria nacional. Su actuación en la Junta fue destacada, y pronto sería enviado al norte a liderar el Ejército. Fue un patriota convencido y comprometido con el bienestar del pueblo.
Miguel de Azcuénaga (Vocal)
Militar y político, aportó experiencia y conocimiento del territorio. Participó en las Invasiones Inglesas y apoyó firmemente la Revolución de Mayo. Su rol fue el de un articulador entre los distintos sectores de poder.
Domingo Matheu (Vocal)
Comerciante español radicado en Buenos Aires, fue uno de los pocos europeos que apoyó abiertamente la revolución criolla. Apoyó con recursos materiales a la causa y aportó su conocimiento logístico al gobierno naciente.
Juan Larrea (Vocal)
También de origen español, Larrea fue un empresario y político. Contribuyó financieramente a la Revolución y defendió las ideas de Moreno. Aportó una visión pragmática sobre la organización económica del nuevo estado.
Un gobierno para todo el Virreinato
Aunque la Junta se conformó en Buenos Aires, su intención fue gobernar en nombre de todo el Virreinato del Río de la Plata, en nombre del rey cautivo Fernando VII. Sin embargo, muchas provincias no reconocieron su autoridad de inmediato, y eso llevó a una serie de expediciones militares para asegurar la obediencia.
La Primera Junta gobernó hasta diciembre de 1810, cuando se amplió y se formó la Junta Grande, incorporando diputados del interior.

El 25 de Mayo y la construcción de la identidad
La Revolución de Mayo fue el punto de partida del camino hacia la independencia argentina, que se concretaría recién en 1816. La figura de la Primera Junta simboliza el primer intento de autogobierno y soberanía popular en el Río de la Plata.
Hoy, recordamos el 25 de Mayo no solo como una fecha histórica, sino como un símbolo de libertad, participación y lucha por una patria propia.