La senadora provincial Claudia Najul presentó un proyecto de ley para la creación del Observatorio Provincial de Maltrato y Abuso Infantil en Mendoza. Se trata de una herramienta institucional que funcionaría dentro del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y la Dirección General de Escuelas (DGE), con el objetivo de reunir información confiable, actualizada y sistemática que permita mejorar las políticas públicas de protección hacia niñas, niños y adolescentes.
"Necesitamos respuestas técnicas, sistemáticas y coordinadas que nos permitan actuar a tiempo. No podemos seguir reaccionando tarde. El maltrato infantil existe, y la primera política para combatirlo es reconocerlo", expresó Najul al fundamentar la iniciativa.

Funciones, objetivos y alcances del Observatorio
El proyecto propone que el Observatorio recolecte, sistematice y analice datos sobre situaciones de abuso y maltrato infantil, y que colabore con el diseño e implementación de políticas públicas basadas en evidencia. La propuesta contempla también la articulación con otros poderes del Estado, universidades, organizaciones sociales y colegios.
Entre sus funciones, el organismo debería:
Publicar al menos un informe anual con los datos relevados.
Evaluar las políticas existentes en la materia.
Promover la coordinación interinstitucional.
Desarrollar campañas de prevención.
Brindar capacitaciones a los equipos que trabajan con infancia.
Garantizar la participación activa de niñas, niños y adolescentes en la elaboración de propuestas.
"El Observatorio va a generar informes, campañas de prevención, recomendaciones técnicas y capacitaciones para los equipos que trabajan en contacto con la infancia. No es un gesto simbólico: es una herramienta concreta para garantizar derechos", aseguró la legisladora.
La iniciativa se sustenta en normativas nacionales e internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño, la Ley 26.061 de Protección Integral y la reciente Ley Lucio (27.372). Propone como principios rectores el enfoque de derechos humanos, la perspectiva de género y diversidad, la participación infantil y la confidencialidad en el tratamiento de la información.
"El interés superior del niño no puede ser solo una frase. Tenemos que traducirlo en recursos, en datos y en políticas que funcionen. Este proyecto es un paso en ese camino", concluyó Najul.