La madrugada del último domingo en San Rafael terminó en tragedia. Matías De la Llana (21), reconocido por su actividad en YouTube y en el streaming de videojuegos, quedó detenido luego de protagonizar un violento accidente vial que derivó en la muerte de su amigo, Mateo Inostroza (21), y en lesiones a otros ocupantes y terceros.
La investigación judicial
La Fiscalía de Tránsito trabaja sobre las primeras pericias y la reconstrucción del siniestro. Según los resultados preliminares, el conductor tenía 0,96 gramos de alcohol en sangre. Aunque esa cifra no constituye automáticamente un agravante de homicidio culposo, los investigadores evalúan si hubo exceso de velocidad o conducción imprudente, lo que elevaría la escala penal a entre 3 y 6 años de prisión.
No obstante, una hipótesis más severa también está en análisis: la imputación por homicidio simple con dolo eventual, figura que considera que el conductor sabía que podía provocar un desenlace fatal al manejar alcoholizado. De confirmarse, De la Llana quedaría expuesto a una pena de entre 8 y 25 años de cárcel.

Cómo fue el violento choque
El siniestro ocurrió minutos antes de las 5 de la mañana sobre la avenida Yrigoyen, una de las principales arterias de San Rafael. El VW Sirocco de alta gama que conducía De la Llana se estrelló contra una camioneta VW Amarok estacionada, provocando su vuelco y un rebote contra un Fiat Palio, donde viajaban tres mujeres que esperaban el semáforo en rojo.
El impacto dejó un saldo devastador: Mateo Inostroza, padre de un niño de un año y aficionado al motociclismo, sufrió un traumatismo de cráneo y murió horas después en el Hospital Schestakow. Otro acompañante, de 23 años, padeció una fractura en la pierna izquierda. Las tres mujeres del Fiat Palio resultaron con lesiones leves.
Mientras la causa avanza, Matías De la Llana permanece alojado en los calabozos de la Comisaría 32, a la espera de la imputación formal. Lo que hasta hace poco era una vida vinculada al gaming y al streaming quedó ahora atravesada por una investigación que podría derivar en una condena de hasta 25 años de prisión.
