Faltan poco menos de cuarenta días para el inicio del Mundial 2026, pero la fiebre por completar el álbum oficial ya desató en Argentina una disputa comercial que enfrenta a kiosqueros, supermercados y distribuidores. A menos de una semana desde su lanzamiento oficial, la controversia por la escasez y distribución desigual de figuritas vuelve a dominar la agenda previa a la competencia.
El conflicto impacta de manera diferente según el canal de venta. Mientras en supermercados el abastecimiento de paquetes es regular desde el jueves 30 de abril -día del lanzamiento oficial-, los kioscos admiten que sufren faltantes constantes, con entregas muy por debajo de lo solicitado o directamente sin recibir pedidos.

El vicepresidente de UKRA, Ernesto Acuña, describió el mecanismo que acentúa la problemática: “Panini le vende a los distribuidores para que estos se la vendan a 1.500 al kiosquero y el kiosquero lo ofrece a 2.000. El distribuidor, en vez de vender todo al kiosco, destina los paquetes al consumidor final, llegando a ofrecerlos hasta $15.000 cada uno. Así, el producto no llega al kiosquero”.
El precio de los sobres ascendió drásticamente respecto a competencias anteriores: cada paquete de siete figuritas cuesta 2.000, mientras que en 2022 su valor era de 150. El álbum ahora se ofrece a 15.000, cifra que representa un aumento del 1.900% respecto de la edición anterior. En la aplicación Rappi, los paquetes se ofrecen hasta 200.000 pesos por 100 unidades, aunque advierten indisponibilidad por la alta demanda.
Acuña anticipó que a partir del miércoles comenzará a regularizarse la entrega a kioscos, con expectativas de normalización para la semana que viene.