Cuatro cardenales argentinos con derecho a voto serán parte del cónclave que elegirá al sucesor de Francisco, quien falleció el último lunes a los 88 años. Estos cardenales formarán parte del grupo de 138 electores menores de 80 años que integran el Colegio Cardenalicio y que definirán al próximo pontífice entre 15 y 20 días después del fallecimiento del Papa, según lo establece el protocolo de Sede Vacante.
Entre los argentinos habilitados para votar se encuentra Víctor Manuel Fernández, de 62 años, teólogo cercano a Francisco y actual prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. También participará Ángel Sixto Rossi (66 años), arzobispo metropolitano de Córdoba, jesuita y amigo personal del Papa. A ellos se suman Vicente Bokalic Iglic (72 años), arzobispo de Santiago del Estero, reconocido por su labor pastoral, y Mario Aurelio Poli (77 años), arzobispo emérito de Buenos Aires, quien sucedió a Jorge Bergoglio en la arquidiócesis porteña.
Por su parte, otros cuatro cardenales argentinos no podrán participar del cónclave por haber superado los 80 años, límite establecido para ser elector. Se trata de Leonardo Sandri (81 años), Luis Héctor Villalba (90), Luis Pastor Dri (97) y Estanislao Esteban Karlic (99).
Para que se elija al nuevo Papa, se requiere al menos dos tercios de los votos. La mayoría de los cardenales con derecho a voto fueron designados por el propio Francisco, quien durante su pontificado nombró a 110 cardenales, lo que marca una fuerte impronta en la orientación que podría tomar el futuro liderazgo de la Iglesia.
Con estos antecedentes, la elección del nuevo pontífice no solo marcará el final de una era, sino que también podría consolidar la visión reformista que impulsó Francisco desde su llegada al Vaticano.
