El aumento en las importaciones que se ha registrado en todo el país también impactó en Mendoza, generando sensaciones contrapuestas en el sector productivo local. Por un lado, el ingreso de insumos y repuestos industriales es bien recibido, ya que facilita la producción. Por otro, preocupa la mayor llegada de bienes de consumo importados, que compiten en desventaja con los productos locales debido a la alta carga impositiva.
Las últimas estadísticas nacionales muestran que en mayo las importaciones crecieron un 29,4% interanual, sumando más de 6.400 millones de dólares. Este aumento se explica por un crecimiento en las cantidades importadas y una baja en los precios. El rubro de bienes intermedios representa la mayor parte, con un 31%, aunque con una leve caída en volumen, mientras que piezas y accesorios para bienes de capital, junto con bienes de capital, mostraron fuertes subas.

Desde la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, se destacó que el acceso más ágil a repuestos y tecnología es positivo para la industria local. Sin embargo, se advierte que los productos importados ingresan a precios más bajos que los nacionales, lo que afecta la competitividad local. Esto se debe, en parte, a la reducción de derechos de importación y a la elevada presión tributaria interna, que aumenta el llamado “costo argentino”.
Además, la coyuntura electoral genera incertidumbre, lo que dificulta que se tomen medidas que favorezcan un entorno competitivo más justo. Por su parte, la Federación Económica de Mendoza remarcó que la apertura de importaciones impacta principalmente en sectores como alimentos, farmacéuticos, textiles y materiales de construcción, ayudando a bajar precios pero poniendo en riesgo a la industria local debido a los altos costos internos.
Desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, se reconoció el efecto positivo del aumento en bienes de capital para el crecimiento económico a mediano plazo, gracias a una estabilización cambiaria y una inflación más baja. No obstante, también señalaron que la elevada presión impositiva continúa siendo un obstáculo para que la industria local compita en igualdad de condiciones frente a las importaciones.