Tras casi una década de servicio, tres canes policiales de la Policía de Mendoza iniciaron su retiro en la Delegación de Canes Zona Este, marcando el cierre de una etapa clave en la seguridad regional. Se trata de Parker, Polo y Puma, tres ovejeros alemanes hermanos que durante años formaron parte activa de operativos de patrullaje y tareas de seguridad.
En los caniles ubicados en el Este provincial, la escena se aleja de la rutina habitual de entrenamiento. No hay órdenes ni prácticas: hay despedidas. Los tres ejemplares, nacidos el 15 de febrero de 2015, ingresaron a la unidad el 19 de enero de 2017 y desde entonces se desempeñaron como canes de seguridad, consolidando una trayectoria basada en la disciplina, la presencia operativa y el vínculo con sus guías.
A lo largo de los años, los nombres de Parker, Polo y Puma trascendieron el ámbito interno de la unidad canina. Además de su participación en operativos, formaron parte de actos patrióticos, eventos deportivos y actividades abiertas a la comunidad, donde reforzaron la cercanía entre la fuerza y la ciudadanía.
El recorrido de cada uno estuvo estrechamente ligado a sus guías: Parker junto al auxiliar 3º Mario Escudero, Polo con el auxiliar Sergio Ortiz y Puma, la única hembra, con la auxiliar 1º María Luján. Este vínculo, clave en el funcionamiento de la Delegación de Canes, convierte el retiro en un momento significativo tanto a nivel operativo como humano.

Nuevos desafíos en la Delegación de Canes
En paralelo al retiro de estos tres canes policiales, la Delegación de Canes Zona Este suma nuevos refuerzos. Se trata de Rocco y Darcy, dos ovejeros belgas malinois que se incorporan con un perfil específico para tareas de rastreo y patrullaje, en línea con las demandas actuales en materia de seguridad.
La llegada de estos ejemplares responde a la necesidad de fortalecer la capacidad operativa en un territorio amplio y diverso. Gracias a su entrenamiento, velocidad y resistencia, los nuevos canes apuntan a optimizar intervenciones y mejorar los resultados en operativos policiales.


Una unidad clave en la seguridad del Este mendocino
Ubicada en Alto Verde, sobre la ruta 50 en San Martín, la Delegación de Canes Zona Este cumple funciones en un extenso territorio que abarca desde el río Mendoza hasta Desaguadero, y desde Costa Araujo hasta el límite con San Carlos.
Creada en 1963 como unidad de apoyo, la dependencia ha evolucionado hasta convertirse en un actor central dentro de la estructura de seguridad provincial. Actualmente, bajo la conducción del subcomisario Cristian Morales, cuenta con 10 canes activos que participan en distintas tareas operativas.
En términos de modernización, la unidad ha incorporado recursos clave como una camioneta adaptada para el traslado de los animales, el uso de drones de la Unidad VANT y la articulación con ayudantes fiscales y la Policía Rural, lo que ha permitido mejorar la eficacia en los procedimientos.
Además, la Delegación de Canes avanzó en su actualización tecnológica mediante la incorporación de una frecuencia policial propia y equipos biométricos, herramientas que optimizan la operatividad diaria y consolidan su rol dentro del sistema de seguridad.
El retiro de Parker, Polo y Puma marca el cierre de una etapa, pero también el inicio de una nueva, con la llegada de Rocco y Darcy, en una unidad que combina tradición, experiencia e innovación al servicio de la comunidad.