Tras la controversia que sacude al sistema de acceso a las residencias médicas en Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación resolvió que solo los médicos extranjeros sospechados de fraude deberán repetir el Examen Único de Residencias Médicas, mientras que los postulantes argentinos no volverán a rendir la prueba.
La medida fue tomada luego de que se detectaran presuntas irregularidades durante la primera evaluación, particularmente en algunos rendimientos calificados como "sospechosamente altos". Las autoridades sanitarias señalaron que el objetivo principal de la decisión es garantizar la transparencia del proceso y proteger el mérito académico.

“No vamos a permitir que la salud quede en manos de profesionales que no están a la altura. Por eso, junto a Alejandro Álvarez, Subsecretario de Políticas Universitarias, establecimos criterios claros para evaluar la congruencia académica y garantizar que el ingreso sea justo, transparente y basado en el mérito”, sostuvo el ministro de Salud, Mario Lugones, en su cuenta oficial de X.
Nuevo examen con controles reforzados
Según fuentes oficiales, el nuevo examen dirigido a los médicos extranjeros que figuran bajo sospecha de haber cometido fraude se llevará a cabo en las próximas semanas. Esta instancia se realizará bajo estrictos protocolos de seguridad y vigilancia, a fin de evitar nuevos intentos de trampa o alteración de los resultados.
La decisión implica también la suspensión del orden de mérito vigente, la reprogramación del cronograma y la convocatoria a un nuevo examen para aquellos postulantes que hayan obtenido 86 puntos o más, de acuerdo con la información brindada por el vocero presidencial, Manuel Adorni.
Video y denuncias: cómo se habrían concretado las irregularidades
Parte de la conmoción fue alimentada por un video difundido en redes sociales, que muestra cómo un postulante de nacionalidad ecuatoriana habría utilizado anteojos con cámara incorporada para filmar el examen mientras lo rendía. Según las imágenes, ese material habría sido utilizado para obtener respuestas de manera fraudulenta.
El hecho generó fuerte repercusión entre los profesionales del sector y puso en duda la integridad del proceso de selección. En total, se estima que más de 200 aspirantes estarían involucrados en estas irregularidades.