El esquema de bandas cambiarias volvió a ajustarse en mayo tras el último dato de inflación difundido por el INDEC, que fue del 3,4% en marzo. Ese porcentaje impactó directamente en el nuevo límite superior del dólar mayorista.
De acuerdo con este mecanismo, el techo de la banda se ubicará cerca de los $1.761 hacia fines de mayo. Ese valor define el punto máximo al que puede llegar el tipo de cambio sin que el Banco Central intervenga en el mercado.
Actualmente, la cotización se mantiene bastante por debajo de ese nivel, lo que deja un margen de suba superior al 25%. Este espacio permite que el dólar fluctúe sin necesidad de que la autoridad monetaria venda reservas.

El sistema funciona con una actualización automática: el límite se ajusta según la inflación, aunque con un retraso de dos meses. El objetivo es evitar saltos bruscos en el tipo de cambio y aportar previsibilidad.
En caso de que el dólar supere ese techo, el BCRA deberá intervenir obligatoriamente para contener la suba. Sin embargo, también puede actuar antes si detecta movimientos que pongan en riesgo la estabilidad de precios. Mientras tanto, el organismo continúa con la compra de divisas para fortalecer reservas, en un contexto donde el Gobierno busca sostener la desaceleración inflacionaria y mantener controlado el mercado cambiario.


