El 9 de julio de 1816, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata firmaron el Acta de la Independencia, un hecho clave para la historia argentina.
La decisión fue tomada por el Congreso General Constituyente, que sesionaba desde marzo de ese año en la Casa de Tucumán, con el fin de definir el rumbo político de los territorios emancipados de España desde la Revolución de Mayo de 1810.
Ese día, 29 diputados declararon la independencia formal del rey Fernando VII, de sus sucesores y de toda dominación extranjera. El acta fue redactada por el diputado por Charcas, José Mariano Serrano.

El Congreso fue impulsado por el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón y reunió representantes de diferentes provincias del antiguo Virreinato del Río de la Plata, incluyendo territorios que hoy pertenecen a Bolivia y Uruguay.
La firma de la independencia fue un paso fundamental hacia la conformación de un país soberano, con libertad para dictar sus propias leyes y establecer su gobierno sin depender de ninguna potencia europea.
Hoy, el 9 de julio se conmemora en todo el país como el Día de la Independencia Argentina, con actos oficiales, celebraciones culturales y escolares, y una ceremonia central en la Casa Histórica de Tucumán, símbolo del nacimiento de la Nación.