El proyecto de reforma laboral, que ya obtuvo media sanción en el Senado y espera tratamiento en Diputados, promete modificar reglas centrales del mundo del trabajo. Más allá de su aprobación definitiva, expertos ya debaten su impacto sobre los empleos vigentes: ¿alcanzará solo a contratos futuros o también a quienes ya están empleados?
Para la mayoría de los especialistas en derecho laboral, la interpretación es clara: la iniciativa afectará tanto a los trabajadores actuales como a los futuros. A diferencia de la histórica ley 25.013, que establecía aplicabilidad hacia adelante, el texto actual no prevé distinción alguna.

Impacto en despidos e indemnizaciones
Actualmente, la indemnización equivale a un salario por año trabajado, considerando la mejor remuneración mensual del último año, incluyendo vacaciones no gozadas y aguinaldo proporcional.
La reforma propone reducir la base de cálculo, excluyendo explícitamente aguinaldo, vacaciones y bonificaciones. Además, habilita que los empleadores paguen la indemnización en cuotas: hasta seis para grandes empresas y doce para pymes, lo que, según expertos, puede generar asimetrías en favor del empleador.
Licencias por enfermedad y accidentes
Hoy, los trabajadores cobran el 100% del salario durante licencias por enfermedad o accidente no laboral, según antigüedad y cargas familiares.
El nuevo esquema plantea reducir este porcentaje al 50% o 75%, dependiendo de la responsabilidad del empleado en el hecho que impidió trabajar, un punto que podría entrar en conflicto con normas internacionales de jerarquía superior.
Vacaciones y flexibilidad laboral
Actualmente, los días de descanso se otorgan entre octubre y abril de forma continua, con un mínimo según antigüedad (14, 21, 28 o 35 días).
La reforma permitiría dividir vacaciones en tramos de al menos siete días corridos y acordarlas en cualquier momento del año. Críticos advierten que esta flexibilidad podría traducirse en imposición por parte del empleador en un contexto de desigualdad laboral.
Condiciones laborales y negociación individual
La legislación vigente protege la irrenunciabilidad de derechos más allá de lo que establece la ley o los convenios colectivos.
La reforma elimina esa ampliación, restringiendo la protección a lo estipulado por ley o convenios colectivos, lo que podría ampliar el margen de negociación individual.
Beneficios sociales y salario
El régimen actual contempla prestaciones no remunerativas, como transporte o servicios de cuidado. La reforma amplía el listado, incluyendo ítems como alimentación fuera de la empresa, lo que podría reducir la base para aportes y contribuciones, trasladando recursos del trabajador al empleador.
Plataformas digitales y empleo a tiempo parcial
Para trabajadores de apps de reparto y transporte, la reforma crea la figura del “trabajador independiente”, con cobertura ante accidentes, aunque fuera de la Ley de Contrato de Trabajo.
En empleos a tiempo parcial, desaparece la cláusula gatillo: si hoy se supera por una hora el límite de dos tercios de jornada, se cobra salario completo; con la reforma, el pago será proporcional a las horas trabajadas.