Miles de personas participaron en Mendoza de una nueva edición del Contracarrusel, la movilización que cada año recorre el centro de la ciudad en paralelo al Carrusel de la Vendimia, pero con consignas de protesta. La convocatoria tuvo como eje principal la defensa del agua y de los glaciares frente al avance de proyectos mineros, aunque también sumó reclamos vinculados con la situación social, laboral y política.
La defensa del agua volvió a ocupar el centro de las consignas durante la movilización. Con carteles, banderas e intervenciones artísticas, las organizaciones participantes remarcaron la importancia de proteger los recursos naturales y el ambiente en una provincia donde el agua es clave tanto para la vida cotidiana como para la producción vitivinícola.
La jornada comenzó con un momento de tensión durante la madrugada, cuando integrantes de la Asamblea por el Agua de Luján denunciaron que la policía impidió la salida de un carro preparado para el contracarrusel, pese a que contaba con autorizaciones oficiales. A pesar de ese episodio, las organizaciones decidieron continuar con la convocatoria.
Desde temprano comenzaron a concentrarse manifestantes en Plaza Italia y, cerca de las nueve de la mañana, la columna inició su recorrido por las calles céntricas. Participaron asambleas ambientalistas, centros de estudiantes, organizaciones sociales y políticas, sindicatos, agrupaciones feministas y organismos de derechos humanos. A lo largo del trayecto se fueron sumando más personas con carteles, banderas y distintas expresiones artísticas.
La marcha avanzó por el centro mendocino con una fuerte presencia visual y consignas ambientales. Parte del público que se encontraba en la zona para observar el desfile vendimial acompañó el paso de la columna con aplausos y cánticos vinculados a la defensa del agua.
Presencia estudiantil y consignas por el 8M
La movilización coincidió con las actividades previas al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Organizaciones feministas participaron con consignas relacionadas con la defensa de los derechos laborales, la lucha contra la violencia de género y cuestionamientos a las políticas de seguridad.
El sector estudiantil fue otro de los protagonistas de la jornada. Estudiantes universitarios y secundarios se sumaron a la marcha con reclamos en defensa de la educación pública y con planteos vinculados a la situación social. Además de acompañar las consignas ambientales, expresaron demandas por igualdad y por mejores condiciones educativas.
Reclamos laborales
Durante la movilización también se visibilizaron reclamos vinculados al mundo del trabajo. Entre los principales planteos aparecieron críticas a la reforma laboral, denuncias por precarización y advertencias sobre la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
En la marcha participaron gremios como Ampros, ATE, Fadiunc y SUTE. Otros sindicatos no formaron parte de la movilización. En paralelo, trabajadores vinculados al sector vitivinícola realizaban una protesta en las inmediaciones del hotel Hyatt en el marco de negociaciones paritarias.
Cerca del mediodía, la cabecera de la movilización llegó a Plaza España y comenzó la desconcentración. De esta manera, el Contracarrusel volvió a reunir en las calles a distintos sectores sociales que confluyeron en una protesta atravesada por la defensa del agua, el ambiente y diversos reclamos sociales.