Trabajadores de la empresa Fate denunciaron que la planta de San Fernando permanecía cerrada, a pesar de la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno. Según el sindicato, la medida establecía que ambas partes debían retrotraer la situación al inicio del conflicto, lo que incluía la reapertura del establecimiento y la reincorporación del personal.
El secretario general del SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino), Alejandro Crespo, aseguró que los empleados acudieron a trabajar, pero no pudieron ingresar. “La puerta sigue cerrada y con candado”, afirmó, al remarcar que los operarios permanecen en el lugar para sostener el reclamo por sus puestos laborales.

Desde el gremio exigieron que la compañía garantice la continuidad de la producción y proponga una salida de fondo. En ese sentido, rechazaron la posibilidad de trasladar a los trabajadores a otras firmas del grupo empresario y reclamaron la reactivación de la histórica planta, que produce neumáticos desde hace más de 80 años.
El conflicto se originó tras el anuncio del cierre definitivo y el despido de más de 900 empleados. La situación genera preocupación por el impacto social y económico en la zona, mientras el sindicato evalúa nuevas medidas y busca apoyo de otras organizaciones para presionar por la reapertura.


