ANÁLISIS

Construcción sin crecimiento y un mercado inmobiliario en alza en Mendoza

Aunque la construcción privada no logra despegar, las ventas de inmuebles presentan mejoría impulsadas por el blanqueo de capitales y una ligera estabilidad cambiaria.

Aunque algunos indicadores a nivel nacional muestran una mejora interanual en la venta de materiales, la actividad de la construcción en Mendoza continúa estancada. En la provincia, si bien se observan carteles de obra nueva y movimientos aislados, la mayoría de los proyectos aún no han comenzado efectivamente.

Los proveedores locales también notan una baja significativa en la demanda, con niveles muy por debajo de épocas anteriores. A pesar del aumento en los costos de los materiales, estas subas se mantienen dentro de parámetros moderados, con incrementos mensuales que rondan entre el 1% y 1,5%, en línea con la inflación registrada. En particular, el hierro y el acero han experimentado aumentos durante agosto, mientras que insumos como el cemento mantienen precios estables.

 

A nivel nacional, el Índice Construya, que mide las ventas de materiales para la construcción privada, reflejó en julio una leve caída mensual desestacionalizada y un amesetamiento interanual. En el acumulado del año, el índice muestra un crecimiento moderado respecto al mismo período del año anterior, marcado por la contracción económica y los primeros ajustes del gobierno nacional.

Si bien la obra privada se sostiene, no logra compensar la disminución en la inversión pública. Además, la reciente suba en las tasas de interés genera incertidumbre para el sector.

Por otra parte, el mercado inmobiliario mendocino presenta señales más alentadoras. El volumen de operaciones ha aumentado, especialmente en las zonas de Maipú y Godoy Cruz, que lideran las ventas. Los precios promedio se ubican en torno a los 103.000 dólares para casas, 65.000 dólares para departamentos y 30.000 dólares para lotes.

Este repunte inmobiliario se atribuye a factores como el blanqueo de capitales, la relativa estabilidad del dólar en semanas recientes y la incipiente vuelta del crédito hipotecario, aunque aún con un alcance limitado. Ante la falta de crédito para la producción, muchas personas optan por ahorrar antes de retomar inversiones, pero la construcción continúa siendo una opción rentable en el contexto actual.