En los meses de otoño, nada mejor que una merienda casera para acompañar las tardes frescas. Y si además de rica es saludable, mucho mejor. Este budín de durazno sin harina se convirtió en una de las recetas favoritas por su simplicidad, su alto valor nutricional y su versatilidad.
Con solo tres ingredientes esta receta es perfecta para quienes buscan una opción sin gluten, rica en proteínas y de fácil preparación. Además, no contiene harinas refinadas, lo que la hace ideal para personas con restricciones alimentarias o para quienes priorizan una alimentación equilibrada.

Los duraznos maduros aportan dulzura natural y nutrientes esenciales como vitamina C, betacarotenos y antioxidantes. Por su parte, el yogur griego y los huevos suman proteínas de alta calidad, fundamentales para el sistema inmunológico y el mantenimiento muscular.
Ingredientes:
- 2 duraznos grandes y maduros (o 3 medianos).
- 3 huevos.
- 3 cucharadas colmadas de yogur griego natural (sin azúcar).
Opcionales:
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 a 2 cucharaditas de edulcorante natural (stevia, sucralosa, eritritol).
- ½ cucharadita de canela en polvo.
- 1 cucharada de miel (opcional, si no usás edulcorante).
Tip: Si usás duraznos en lata, elegí los que vienen en su jugo natural, escurrilos bien y evitá los que vienen con almíbar.

Preparación paso a paso
- Pelar los duraznos y cortarlos en cubos. Procesarlos o pisarlos hasta obtener un puré suave (o rallarlos si preferís una textura más rústica).
- En un bowl, batir los huevos ligeramente. Agregar el yogur griego y el puré de durazno. Mezclar hasta integrar.
- Sumar los ingredientes opcionales: esencia de vainilla, edulcorante o miel, y canela.
- Engrasar una budinera o forrarla con papel manteca. Volcar la mezcla y alisar la superficie.
- Hornear a 190 °C durante 40 a 45 minutos. Comprobar que esté cocido insertando un palillo: si sale limpio, está listo.
- Dejar enfriar antes de desmoldar. Se puede servir con canela espolvoreada, un toque de miel, yogur natural o frutas frescas.
Este budín sin harina tiene una textura más húmeda y compacta que los tradicionales. Si buscás una miga más aireada, podés añadir ½ cucharadita de polvo de hornear.
Una opción simple, deliciosa y que cuida tu salud. ¡Ideal para disfrutar solo o en compañía!