La temporada de lluvias en Bolivia, que comenzó en noviembre de 2024 y se extiende hasta mayo de 2025, dejó un saldo de al menos 59 muertos y afectó a más de 919.000 familias, según informó el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) no ha emitido nuevas alertas, ni meteorológicas, ni hidrológicas, ni por vientos fuertes, lo que indica que el evento de inundaciones está disminuyendo paulatinamente.
Calvimontes explicó que el país está ingresando en un período de transición hacia la estación de invierno, caracterizada por bajas temperaturas, heladas y granizadas, fenómenos que podrían generar nuevos riesgos para la población.
Durante estos meses, la temporada de lluvias se convirtió en la más devastadora de los últimos 40 años, con un impacto directo sobre las infraestructuras: fueron reportadas 2.443 viviendas totalmente destruidas y 7.509 viviendas dañadas. Además, se registraron 10 personas desaparecidas y 103 familias evacuadas.

En total, 293 municipios resultaron afectados en los nueve departamentos del país. De ellos, 239 fueron declarados en desastre y 25 en emergencia. Entre los departamentos más golpeados se encuentran Beni, Chuquisaca, Oruro, Pando y Tarija, declarados en desastre departamental. Por su parte, La Paz, Potosí y Santa Cruz están en emergencia, mientras que Cochabamba es el único departamento que no emitió ninguna declaratoria.
El gobierno boliviano dio por concluido el ciclo de inundaciones que azotó gran parte del territorio durante seis meses, aunque advirtió que la próxima estación de invierno andino será igualmente desafiante. Las heladas y granizadas, ya visibles en varias regiones, podrían afectar gravemente los cultivos, el ganado y la salud de miles de personas, sobre todo en zonas rurales, subrayó el viceministro.
Con este panorama, Bolivia se enfrenta a la difícil tarea de recuperarse de una de sus peores temporadas climáticas en décadas, mientras se prepara para nuevos desafíos derivados del cambio climático y las condiciones extremas de la próxima estación.