ARCA deberá notificar antes de ejecutar un embargo: qué implica la nueva medida
En una jugada clave para el sistema tributario argentino, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) oficializó una nueva medida que introduce cambios sustanciales en los procesos de embargo y ejecuciones fiscales. A través de la Disposición 120/2025, publicada este martes en el Boletín Oficial de la República Argentina (BORA), el organismo establece que ahora deberá cumplirse un plazo mínimo de 48 horas antes de iniciar un embargo, lo que permitirá a los contribuyentes presentar excepciones y buscar formas alternativas de pago.
El objetivo central de esta decisión es fortalecer la certeza jurídica, alinear la política recaudatoria con un enfoque más preventivo, y abrir un margen de tiempo para la cancelación voluntaria de deudas, evitando así instancias judiciales innecesarias. Este cambio de paradigma busca también reflejar un Estado que prioriza el diálogo y la regularización espontánea por sobre las medidas compulsivas.
El nuevo plazo de 48 horas, considerado el cambio más relevante de la disposición, otorga un breve pero valioso respiro a los deudores para regularizar su situación fiscal antes de que el organismo avance con el embargo. Aunque corto, este período representa una oportunidad clave para evitar consecuencias legales y conservar la autonomía financiera.
Otro aspecto relevante de la medida contempla excepciones geográficas: aquellos contribuyentes que se encuentren a más de 100 kilómetros de la sede de ARCA donde debe resolverse su situación dispondrán de cinco días adicionales. Sin embargo, para acceder a este beneficio será necesario realizar una notificación previa al domicilio fiscal electrónico, con el detalle de la deuda, y gestionar la autorización judicial correspondiente para solicitar una traba anticipada.
Esta reconfiguración normativa llega tras un antecedente contundente: en los primeros cinco meses del año, ARCA logró recuperar una suma superior a los $620.000 millones a través de planes de pago sobre deudas fiscales acumuladas entre 2020 y 2024. La recaudación pasó de $1.788 millones a $613.853 millones, lo que representa una reducción del 66%, con una recuperación efectiva del 77% de lo adeudado.