El pago del aguinaldo vuelve a posicionarse como un ingreso clave para las familias en junio. De acuerdo con la normativa vigente, el Sueldo Anual Complementario (SAC) debe abonarse antes del 30 de junio, aunque existe un margen legal de hasta cuatro días hábiles adicionales para efectivizar el depósito.
El beneficio alcanza a trabajadores del sector público y privado, así como también a jubilados y pensionados que cobran a través de ANSES. En estos casos, el monto se acredita junto con el haber mensual, según el calendario habitual definido por la terminación del DNI.

Para calcular el aguinaldo, se debe identificar el mejor salario bruto mensual percibido entre enero y junio. Ese monto incluye conceptos remunerativos como sueldo básico, horas extra y comisiones. Una vez determinado, el cálculo es simple: se divide esa cifra por dos.
Este mecanismo permite que el aguinaldo refleje el momento de mayor ingreso del semestre, en lugar de promediar los salarios. Por eso, puede variar significativamente entre trabajadores según su actividad y composición salarial.
En un contexto económico exigente, el cobro del aguinaldo se convierte en una herramienta clave para ordenar gastos, cancelar deudas o anticipar consumos, especialmente en la previa del invierno, cuando suelen aumentar otros costos del hogar.


