El 31 de marzo es un día marcado en el calendario internacional como el Día de la Visibilidad Trans, una fecha que busca poner en el centro de la discusión pública las realidades que enfrentan las personas travesti-trans, así como celebrar sus logros y visibilizar las luchas que siguen siendo necesarias. Este día, que se conmemora desde 2009, surge como una oportunidad para generar conciencia sobre las vulneraciones de derechos, la discriminación, la violencia y los crímenes de odio que siguen siendo una constante para este colectivo en muchas partes del mundo.
A pesar de los importantes avances legislativos que han logrado países como Argentina, donde se promulgaron leyes pioneras como la Ley de Identidad de Género y la Ley de Cupo Laboral Trans, la realidad muestra que los desafíos persisten. Las personas trans siguen enfrentando discriminación en diversos ámbitos como la educación, la salud, y el trabajo, y continúan siendo víctimas de violencia y odio tanto en el espacio público como privado. En este contexto, es fundamental recordar que los discursos de odio no son inofensivos, y que se traducen en más violencia y exclusión, como afirma Victoria Donda, titular del INADI.
En este Día Internacional de la Visibilidad Trans, es clave reflexionar sobre lo que falta por hacer para garantizar la plena igualdad de derechos para las personas trans. Aunque Argentina es un ejemplo mundial en términos de avances legislativos en materia de derechos LGBTIQ+, los espacios de poder, tanto en el Estado como en organizaciones privadas y sociales, siguen siendo mayoritariamente ocupados por identidades binarias. Aún queda un largo camino por recorrer para que las personas travesti-trans puedan disfrutar de una igualdad real en todos los ámbitos de la sociedad.
Este día nos invita a reflexionar sobre las políticas públicas necesarias para garantizar la inclusión, el respeto y la protección de las personas trans. La lucha por una sociedad más justa y libre de violencia no debe ser solo una responsabilidad de las personas trans, sino de todos. La visibilidad es el primer paso para erradicar los prejuicios y construir una sociedad en la que todos podamos vivir plenamente y sin miedo a ser discriminados.


