Un equipo interdisciplinario de ejecución penal inspeccionó la vivienda de Cristina Kirchner y consideró que no existen obstáculos para que la ex mandataria siga utilizando la tobillera electrónica, tal como lo ordenó el Tribunal Oral. El informe, presentado tras una entrevista personal con la ex presidenta en su departamento de San José 1.111, ya fue incorporado a la causa, aunque su contenido no es vinculante.

Durante la audiencia en la Cámara Federal de Casación Penal, la defensa de Kirchner, encabezada por Alberto Beraldi, solicitó que se retire el dispositivo por considerarlo "innecesario" y "excesivo", argumentando que la ex presidenta siempre se mantuvo a derecho, posee custodia permanente y es una figura pública fácilmente identificable. Además, cuestionó las restricciones en el régimen de visitas, alegando que no hay marco legal que justifique esos límites.
Por su parte, el fiscal Mario Villar pidió que se mantengan tanto la tobillera como las condiciones actuales de visitas, pero retiró el planteo de que Kirchner cumpla condena en una cárcel. En cambio, solicitó un cambio de domicilio, señalando que la ubicación actual genera incomodidades a vecinos y riesgos de seguridad para la propia ex presidenta. La defensa rechazó esa posibilidad y argumentó que el lugar ya no representa conflictos. La decisión final estará en manos de los jueces Borinsky, Hornos y Barroetaveña, quienes deben resolver en los próximos días.

