El diputado nacional Esteban Paulón, referente de Encuentro Federal y militante por los derechos LGBTQ+, presentó una denuncia penal tras haber sido víctima de una serie de agresiones en redes sociales y en una reconocida plataforma de streaming, donde fue acusado falsamente de delitos aberrantes y hostigado por su orientación sexual.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el legislador santafesino advirtió que la situación “traspasó todos los límites” y alertó sobre las consecuencias que este tipo de discursos de odio pueden generar en la vida cotidiana: “Soy una persona pública, con herramientas para defenderme, pero pienso en toda la gente que no tiene el mismo acceso o visibilidad, y que hoy vuelve a enfrentarse al miedo de ser señalada o atacada solo por su identidad”.
La presentación judicial se radicó en una fiscalía porteña, luego de que Paulón fuera blanco de una campaña de agravios que se desató tras una intervención suya en la Cámara de Diputados. Según detalló, el programa “La Misa”, conducido por Pablo Paso y vinculado al espacio libertario, reaccionó con acusaciones falsas y alusiones ofensivas reiteradas. “Esto ya no viene de cuentas anónimas. Es desde un espacio donde incluso el presidente de la Nación ha sido entrevistado y ha batido récords de audiencia. No es menor el peso político y comunicacional que tiene”, remarcó.

Para el diputado, se trata de un “ataque organizado y sostenido” que responde tanto a su perfil político como a su histórico compromiso con la diversidad sexual: “Fui parte de la campaña por el matrimonio igualitario, milito en el socialismo, tengo una posición crítica frente al actual gobierno y claramente eso incomoda. Pero cuando se pasa a un plano personal, de odio y difamación, ya no se trata de un debate democrático”.
Entre los ataques recibidos, Paulón mencionó burlas sobre su cuerpo, su vida privada y amenazas de muerte. “Es un delito grave que no puede banalizarse ni asociarse a una orientación sexual. Hacerlo no solo es ignorante, es peligroso. Puede generar reacciones violentas en la calle, en la vida real”, subrayó.
Pese a lo ocurrido, el legislador llamó a no naturalizar la violencia simbólica y a seguir defendiendo el derecho a la diversidad: “Si dejamos pasar esto, si dejamos de hablar, si nos auto-censuramos, lo que hacemos es entregar el debate público a los gritos y la violencia. Y eso, aunque dé rating o likes, nos empobrece como sociedad”.
Finalmente, reafirmó su apuesta por el diálogo democrático: “He debatido respetuosamente con funcionarios del oficialismo y referentes de la derecha. Estoy dispuesto a discutir con quien sea, pero con ideas, argumentos y respeto. Ese es el camino. Lo otro, no solo no construye, sino que hiere profundamente a la democracia”.

