El presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), Demián Reidel, presentó este lunes su renuncia al cargo en medio de graves denuncias por corrupción, vinculadas a sobreprecios en contrataciones de servicios y adquisiciones tecnológicas dentro de la empresa estatal. La salida se produjo tras quedar bajo sospecha por presuntas irregularidades administrativas, confirmaron fuentes oficiales.
En su reemplazo, y luego de la asamblea de accionistas, asumirá como nuevo presidente del directorio Juan Martín Campos, bioquímico especializado en seguridad nuclear y reactores, mientras que la vicepresidencia quedará a cargo del ingeniero químico Martín Porro, actual titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
La renuncia de Reidel se dio en el marco de un proceso de renovación de autoridades, en el que solo permaneció el titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, Diego Chaher, uno de los funcionarios clave del plan de privatización que impulsa la administración nacional y parte del ecosistema del asesor presidencial Santiago Caputo. Reidel, amigo personal del presidente Javier Milei, podría continuar como asesor, rol al que había renunciado en julio de 2025 para integrar el directorio de NA-SA.
El detonante de la crisis fue una denuncia interna por sobreprecios en la licitación del servicio de limpieza de las centrales nucleares de Atucha, que habría implicado un incremento superior al 140% respecto de los valores históricos. El contrato cuestionado correspondía a la empresa Limpiolux, cuyo monto no se ajustaba a la superficie real a cubrir, según se advirtió en los informes técnicos.
El gerente de planta de Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, elevó una presentación ante el Comité de Integridad, en la que alertó sobre intentos de reformular informes técnicos para justificar ofertas más caras. De acuerdo con información publicada por Perfil, el proceso incluyó cambios en los requisitos de admisibilidad, plazos acotados y criterios técnicos restrictivos, lo que redujo la competencia y afectó el debido proceso administrativo.
Tras la difusión de la denuncia, el directorio de Nucleoeléctrica resolvió frenar la licitación y apartar de sus funciones al gerente general Marcelo Famá y al gerente de Coordinación Administrativa Hernán Pantuso, ambos designados por Reidel y considerados hombres de su confianza.
A este episodio se sumó una segunda denuncia, presentada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que acusó a Reidel de haber adquirido un software de gestión SAP S/4HANA por siete millones de dólares, cuando su valor de mercado rondaría los 600.000 dólares, lo que implicaría un sobreprecio superior al 1000%. Ante esta situación, el gremio solicitó la cancelación de la compra, al igual que ocurrió con el servicio de limpieza.

En paralelo, el ahora exfuncionario volvió a quedar bajo sospecha la semana pasada al cancelar deudas personales por 825 millones de pesos en apenas 18 días, según una investigación del portal El Disenso. Aunque Reidel negó las acusaciones y aseguró que los fondos provinieron de operaciones transparentes declaradas ante la AFIP, hasta el momento no pudo acreditarse el origen del dinero.
En un descargo público, Reidel explicó que en 2018 adquirió una participación en un desarrollo inmobiliario con fondos propios y que recientemente vendió ese activo por 770.000 dólares, operación que, según afirmó, se realizó ante escribano público. Sin embargo, la cancelación de pasivos con el Banco Macro coincidió temporalmente con las adjudicaciones realizadas por Nucleoeléctrica, que bajo su gestión alcanzaron los 20.417 millones de pesos.
Estos tres hechos —las licitaciones cuestionadas, la compra del software y la rápida cancelación de deudas personales— fueron los que finalmente empujaron a Reidel a presentar su renuncia, concretada cerca del mediodía de este lunes.
Mientras las investigaciones judiciales y administrativas continúan su curso, Juan Martín Campos asumirá la conducción de Nucleoeléctrica Argentina, con el mandato de garantizar los estándares de seguridad nuclear, completar la incorporación de capital privado y avanzar en la extensión de vida útil de Atucha I, según confirmó el secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, Federico Ramos Napoli, a través de su cuenta oficial en X.
