La Legislatura de Mendoza aprobó este martes el proyecto minero San Jorge, una iniciativa clave para el desarrollo de la actividad cuprífera en la provincia que contempla una inversión total de 559 millones de dólares y una vida útil estimada en 16 años.
El aval legislativo habilitó el avance de uno de los emprendimientos mineros más relevantes de los últimos tiempos, que tendrá impacto económico, productivo y laboral.

Según los datos oficiales, 462 millones de dólares estarán destinados a la etapa de construcción, durante la cual se prevé la generación de alrededor de 1.000 puestos de trabajo, con picos de hasta 1.200 empleos. En la fase de operación, el proyecto demandará 380 trabajadores directos, cifra que podría elevarse a 700 si se contabilizan los empleos indirectos. En tanto, durante el cierre de la mina se proyectan unos 100 puestos adicionales.
En términos productivos, San Jorge tendrá una producción anual promedio de 151.000 toneladas de concentrado de cobre, con máximos que podrían alcanzar las 241.000 toneladas. El emprendimiento será a cielo abierto y contará con un tajo de 1.700 metros de largo, 950 de ancho y hasta 350 metros de profundidad, además de un depósito de colas con capacidad para 158 millones de toneladas y escombreras diferenciadas.

Tomará el agua del arroyo El Tigre
Respecto al uso del agua, el proyecto tomará el recurso del arroyo El Tigre, una fuente permanente de montaña con un caudal promedio de 318 litros por segundo. El consumo estimado será de 141 litros por segundo y, de acuerdo con los estudios técnicos, se mantendrá el caudal ecológico necesario. Un informe elaborado por la Universidad Nacional de San Luis señala que la reducción de la recarga hacia la ciénaga de Yalguaraz sería del 8%.
El proceso de concentración del mineral será mediante flotación y no utilizará cianuro, ácido sulfúrico ni mercurio, en cumplimiento estricto de la Ley 7722. Además, el sistema contempla la recirculación del agua utilizada y piletas especiales para el manejo de las aguas contactadas, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental.
Con la aprobación del proyecto San Jorge, el Gobierno provincial apuesta a reactivar la minería metalífera bajo un esquema de controles técnicos y ambientales, mientras continúa el debate social y político en torno al uso de los recursos naturales y el modelo de desarrollo para Mendoza.



