Tras la derrota en el Senado, el presidente Javier Milei confirmó que vetará las leyes que elevan las jubilaciones y reabren la moratoria. Sin embargo, el oficialismo deberá revalidar su minoría de bloqueo en Diputados para evitar que la oposición imponga las normas por dos tercios. Hoy, ese objetivo está en riesgo por la fragmentación del bloque libertario y el distanciamiento de aliados que el año pasado acompañaron.

Los gobernadores, golpeados por el ajuste fiscal y el freno a la obra pública, comenzaron a desmarcarse de la Casa Rosada. El faltazo masivo al acto del 9 de Julio en Tucumán fue solo un síntoma. El quiebre se evidenció en la sesión del 2 de julio, donde incluso legisladores de bloques aliados, como el MID, Innovación Federal y algunos radicales, votaron junto a la oposición o se ausentaron para evitar respaldar al Gobierno.
La lista de deserciones crece: diputados del PRO cercanos a Larreta, legisladores del interior que antes integraban la cuenta de los “87 héroes” y figuras como Marcela Pagano, que ya votó contra el oficialismo. Con más fisuras que certezas, Milei enfrenta una nueva pulseada legislativa que pondrá a prueba su capacidad de negociación en medio de un escenario político cada vez más complejo.


