La posibilidad de que Javier Milei viaje a Brasilia cobró fuerza en las últimas horas, luego de que dos funcionarios de la Casa Rosada confirmaran que el Presidente estaría dispuesto a asistir a la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, prevista para el 20 de diciembre. Se trataría de un gesto político relevante en medio de tensiones recientes dentro del bloque.
El impulsor del movimiento es el mandatario brasileño Lula da Silva, decidido a cerrar antes de fin de año un pacto comercial que lleva más de 20 años de negociaciones. Para evitar resistencias, Brasil postergó la cumbre del Mercosur para enero y trasladó la ceremonia de firma a su capital.

En paralelo, Paraguay continúa siendo el socio más reticente a confirmar su presencia, aunque en Buenos Aires descartan que el escenario complique la firma definitiva. En el Gobierno argentino destacan el vínculo entre Milei y el paraguayo Santiago Peña, que junto al presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, se alinean como los aliados regionales más cercanos.
El mayor desafío no proviene del Mercosur, sino de la Unión Europea. Países como Francia, Irlanda y Polonia presionan para incluir salvaguardas que protejan a sus sectores agroindustriales. En Cancillería aseguran que el texto no será modificado, aunque aceptan que la UE avance con mecanismos de resguardo siempre que no contradigan lo ya acordado.
Si se concreta, el acuerdo configurará una de las alianzas comerciales más grandes del mundo, con un mercado combinado de más de 780 millones de personas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajaría a Brasil para participar del acto junto a los mandatarios del bloque sudamericano.


