En medio de la guerra fría interna entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, habría dado el sí político a la propuesta impulsada por Máximo Kirchner para convertirse en el nuevo presidente del PJ bonaerense, a solo tres días del vencimiento del plazo para la presentación de listas.
“Todo se encamina para que Axel Kicillof sea el nuevo titular del PJ bonaerense”, señalaron altas fuentes del axelismo. Si bien la pretensión original del mandatario era que su vicegobernadora, Verónica Magario, encabezara una lista de unidad para el recambio de autoridades previsto para el 15 de marzo, finalmente habría aceptado asumir él mismo la conducción partidaria, en reemplazo de Kirchner.
Desde el entorno de Kicillof subrayaron que, aun con este giro, se mantendrá la condición central de la negociación con el kirchnerismo: que la conducción del PJ bonaerense acompañe los lineamientos de la gestión provincial, “tal como ocurre en todas las provincias con gobiernos peronistas”.
“Esto es lo que pidió el MDF en el marco de las conversaciones por la presidencia del partido”, remarcaron las fuentes consultadas. No obstante, aclararon que Magario sigue siendo la candidata del sector y que Kicillof solo evaluará formalmente asumir la presidencia si existe un amplio consenso interno.
Desde La Cámpora, en tanto, indicaron que “lo mejor es que el presidente del PJ sea Axel para terminar con la interna y darle un cierre definitivo a la discusión sobre la representación del MDF”. En la misma línea, cerca de Máximo Kirchner aseguraron que “la discusión va a llegar a buen puerto”.

Cómo viene la negociación
La última comunicación entre los sectores deja entrever que Kicillof ya habría asimilado la propuesta y ahora aguarda que se expanda un “operativo clamor” que le permita formalizar la aceptación. Entre los intendentes que respaldan al gobernador, algunos impulsan desde hace tiempo que asuma personalmente la conducción del PJ bonaerense, mientras que otros continúan aconsejando sostener la nominación de Magario.
Con esa definición prácticamente encaminada, la discusión interna se traslada ahora a la distribución de cargos en el consejo partidario y a la conducción del Congreso del PJ bonaerense, un órgano clave para la estrategia de alianzas electorales. Mientras La Cámpora reclama el 50% de la representación, desde el MDF sostienen que el peso político del gobernador en la provincia debe traducirse en una mayor proporción dentro de la estructura partidaria.
Otro foco de tensión es la presidencia del Congreso partidario, actualmente en manos del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, un espacio decisivo en la ingeniería electoral del peronismo bonaerense.
En las elecciones internas del 15 de marzo se definirán, además del nuevo titular del PJ bonaerense, dos vicepresidencias y consejeros por cada una de las ocho secciones electorales, junto a las tres ramas históricas del peronismo: juventud, femenina y sindical.
