En plena tensión con las provincias y con un creciente malestar por el ajuste fiscal, el presidente Javier Milei sufrió un nuevo revés político: perdió el control del Senado. Este jueves, se espera que la Cámara Alta avance con dos proyectos impulsados por los gobernadores, que buscan modificar la distribución de fondos nacionales a través de cambios en los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el impuesto a los combustibles.

Con Unión por la Patria (UP) a la cabeza y un bloque de legisladores alineados con sus provincias, la sesión fue convocada para tratar también el financiamiento universitario y la recomposición de las jubilaciones. Desde el oficialismo, admiten: "Están los votos".
Ley de gobernadores: un golpe fiscal al Ejecutivo
Los dos proyectos centrales tienen un objetivo claro: reforzar la coparticipación provincial en un contexto de recortes y postergación de transferencias. El descontento se profundizó tras el cierre de Vialidad Nacional y la suspensión de obras públicas, lo que motivó una reacción coordinada de los mandatarios.
El operativo político incluyó una reunión por Zoom con senadores clave: Martín Lousteau y Eduardo Vischi (UCR), José Mayans (UP) y Mónica Silva (JSRN). Ese encuentro fue el disparador para el ingreso formal de los proyectos a la Cámara Alta.

Una foto fragmentada del 9 de Julio
Lejos del consenso del año pasado, el acto oficial por el Día de la Independencia quedó deslucido. La mayoría de los gobernadores se ausentó y el evento fue finalmente cancelado por “condiciones climáticas”, según la versión oficial. Solo asistieron Osvaldo Jaldo (Tucumán) y algunos vicegobernadores del norte argentino.
Entre los ausentes estuvieron Hugo Passalacqua (Misiones), que se bajó a último momento, y Raúl Jalil (Catamarca), quien tampoco envió representante. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, no asistió pese a sus gestos recientes hacia la Casa Rosada, como el acuerdo para asumir la ejecución de tramos de la Ruta Nacional 51 en el corredor bioceánico.

Los senadores no responden a sus gobernadores
Aunque algunos mandatarios han negociado directamente con la Nación, eso no garantiza alineamiento parlamentario. En Salta, por ejemplo, los tres senadores no responden directamente a Sáenz, lo que muestra el grado de autonomía del Senado frente a los acuerdos bilaterales.
Desde el Ministerio de Economía y la Jefatura de Gabinete, buscaron frenar el avance de la ley con propuestas de transferencias de obras y financiamiento compartido, aunque sin aclarar si la Nación saldará las deudas previas con las provincias.
El Gobierno amenaza con vetar
En la Casa Rosada ya dan por hecho que los proyectos serán aprobados. “Si los votos están en el Senado y después Diputados lo aprueba, se vetará”, aseguraron fuentes cercanas al Ejecutivo. También cuestionaron la viabilidad de las iniciativas: “No es sustentable. No dice de dónde saldrá la plata”.
Para el Gobierno, la avanzada de los gobernadores representa una estrategia política para presionar por fondos y ganar protagonismo legislativo frente al desgaste del oficialismo.
Un nuevo mapa de poder
La ruptura del pacto fiscal con las provincias marca un punto de inflexión para Milei. La pérdida de control sobre el Senado debilita su margen de maniobra y evidencia una crisis de representatividad interna en el Congreso. A menos de ocho meses de iniciado su mandato, el presidente enfrenta un nuevo escenario político, donde los gobernadores marcan la agenda parlamentaria y la amenaza del veto se convierte en su única herramienta de resistencia.