El Senado argentino aprobó en general el Presupuesto 2026, en una sesión especial atravesada por fuertes debates políticos y definiciones clave para el cierre del año legislativo. La iniciativa obtuvo 46 votos afirmativos, 25 negativos y una abstención, lo que permitió al oficialismo avanzar con el tratamiento por capítulos, una instancia decisiva para evitar que el proyecto vuelva a diputados.
El debate se desarrolló durante un período de sesiones extraordinarias convocado por el presidente Javier Milei, con el objetivo de enviar señales de gobernabilidad, control político y previsibilidad económica. Junto al Presupuesto, también se discutió la Ley de Inocencia Fiscal, otro de los proyectos centrales para el Ejecutivo.

Uno de los puntos que generó mayor tensión fue el artículo 30, que elimina los pisos mínimos de financiamiento para educación, ciencia y defensa. A pesar de las dudas iniciales de sectores aliados, el oficialismo logró su aprobación con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, despejando uno de los principales obstáculos del debate.
También despertó polémica el artículo 12, que impone nuevas exigencias de control a las universidades nacionales, obligándolas a presentar información detallada sobre el uso de fondos, bajo advertencia de posibles recortes en las transferencias.
Según el proyecto aprobado, el Gobierno proyectó para 2026 un crecimiento económico del 5%, una inflación anual del 10,1% y un dólar en torno a los $1.423 hacia diciembre. Con la votación en general superada, el resultado final quedó atado al tratamiento de los artículos más sensibles del texto.

