El Gobierno nacional oficializó el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino, una iniciativa orientada a modernizar las Fuerzas Armadas mediante nuevos mecanismos de financiamiento.
La medida quedó formalizada a través del Decreto 314/2026, que establece que una parte de los ingresos generados por privatizaciones y venta de bienes estatales será destinada al área de Defensa.
En concreto, el esquema prevé que el 10% de los fondos obtenidos por la venta, concesión o alquiler de inmuebles del Estado se asigne al Ministerio de Defensa. Ese porcentaje puede elevarse hasta el 70% si los bienes estaban previamente bajo su órbita.

Además, también se destinará el 10% de los recursos provenientes de privatizaciones de empresas públicas, en un esquema que funcionará como complemento del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF).
Desde el Ejecutivo señalaron que el objetivo es recuperar capacidades operativas, invertir en tecnología y mejorar la infraestructura, en un contexto marcado por nuevos desafíos como la inteligencia artificial, los ciberataques y la guerra moderna.
El plan incluye la elaboración de un informe con necesidades urgentes de equipamiento, que deberá ser presentado en un plazo de 90 días. Con esta estrategia, el Gobierno busca fortalecer el sistema de defensa y dotarlo de mayor capacidad de respuesta y disuasión.


