La Provincia puso en funcionamiento un sistema integral de gestión de aceite vegetal usado (AVU) con alcance territorial, orientado a prevenir la contaminación ambiental, reducir riesgos sanitarios y asegurar la disposición final controlada de este residuo generado por la actividad gastronómica e industrial.
La iniciativa se formalizó a través de un convenio entre el Ministerio de Energía y Ambiente y la empresa ECOPOR, que será la encargada de la recolección, trazabilidad y reciclaje del aceite vegetal usado en distintos puntos de la provincia. El esquema contempla tanto a establecimientos privados como a espacios comunitarios, en articulación con los municipios.
El programa busca dar respuesta a una problemática ambiental persistente: el descarte inadecuado del aceite utilizado en frituras, que suele terminar en desagües, redes cloacales o suelos, generando contaminación del agua, obstrucciones y daños al sistema sanitario. A partir de este nuevo circuito, el residuo será incorporado a un sistema formal de gestión, con control y seguimiento en cada etapa.
Según se informó, el plan prevé la instalación de puntos de acopio y la organización de circuitos de recolección diferenciada en todo el territorio provincial. La operatoria incluirá locales gastronómicos, industrias alimenticias y puntos limpios, además de espacios comunitarios que se definirán mediante acuerdos específicos con cada comuna.
Uno de los aspectos centrales del sistema es la trazabilidad del residuo. La Provincia contará con acceso al sistema informático de la empresa para monitorear el estado de los establecimientos adheridos y verificar los volúmenes recolectados. Este mecanismo permite garantizar que el aceite vegetal usado no sea desviado hacia circuitos informales ni reutilizado de manera indebida.

En paralelo, ECOPOR aportará contenedores adecuados, emitirá certificados de disposición final segura y pondrá a disposición registros estadísticos e informes históricos, fortaleciendo los mecanismos de control ambiental y fiscalización. La empresa opera con manifiestos auditados bajo estándares internacionales y cuenta con una flota de recolección distribuida en todo el país.
El tratamiento final del material se realizará en una planta habilitada, donde el aceite recuperado será transformado en materia prima para la producción de bioenergía. De este modo, el programa incorpora un enfoque de economía circular, que convierte un residuo contaminante en un recurso energético, reduciendo el impacto ambiental.
Además del componente operativo, el sistema incluye acciones de difusión, capacitación e información técnica, orientadas a promover la correcta disposición del aceite usado y acompañar las estrategias de educación ambiental impulsadas por la Provincia.
